La secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, reconoció que fue la responsable de entregar las cartas a los equipos de campaña de los candidatos presidenciales de Estados Unidos, Donald Trump y Hillary Clinton, para invitarlos a dialogar con el Presidente Enrique Peña Nieto.

 

“Yo tuve conocimiento, sin duda, de esta decisión de sostener una conversación directa. La Cancillería fue responsable de entregar las cartas a los equipos de ambos candidatos, donde es del conocimiento público, se manifiesta esta voluntad del Presidente de la República de sostener un diálogo directo”.

 

En el marco de su comparecencia como parte del IV Informe de Gobierno, la Canciller mexicana explicó ante los múltiples cuestionamientos que sobre el tema hicieron senadores de todos los partidos políticos, que “en el caso del candidato republicano, se antoja y se antojaba más necesario, toda vez que a través de distintas manifestaciones en estos meses se ha mostrado el desconocimiento sobre México, desconocimiento e ignorancia sobre nuestra relación bilateral, y una visión estereotipada y que no corresponde a la realidad respecto de los mexicanos y de nuestra comunidad”.

 

Sobre éste tema, los reclamos fueron de senadores del PAN, PRD y PT quienes pidieron a la canciller mostrar una política exterior digna.

 

La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores América Latina y el Caribe, la senadora del PAN, Mariana Gómez del Campo, dijo que la visita de Donald Trump pasará como uno de los momentos más humillantes en la política exterior de nuestro país. Si gana Trump, cómo va a defender el gobierno a millones de mexicanos.

 

Al posicionar al grupo parlamentario del PRD, el senador Zoé Robledo, acusó las visitas y condecoraciones que ha otorgado el Gobierno mexicano a figuras políticas cuyos regímenes son conocidos por el irrespeto de las garantías individuales y las libertades civiles.

 

“Bajo los reflectores de la ONU México va y habla de derechos humanos. Bajo las luces más oprobiosas dictaduras en aras de la relación comercial, México terminó hablando con dictadores, le tendió medallas a tiranos y legitimó a racistas, ¿en qué momento nos dejó de incomodar estar sentados del lado equivocado”, cuestionó el senador del PRD.

 

La senadora del PRI, Marcela Guerra, pidió a sus compañeros senadores, hacer un distingo, y sin abandonar sus principios favorecer los intereses de la nación y los intereses de los mexicanos y las mexicanas.

 

“Para el Partido Revolucionario Institucional una de las grandes metas de nuestra diplomacia es mantener la irrenunciable defensa de nuestra soberanía, al tiempo que promueve la plena inserción de México en el mundo. Y desde nuestro punto de vista, ambos objetivos no son contrarios, sino se complementan entre sí”, aclaró.

 

Claudia Ruiz Massieu, se comprometió a seguir velando por la seguridad de los connacionales en Estados Unidos, seguir con el empoderamiento de los mexicanos para que tenga mayores derechos y promover nuestros intereses económicos y culturales.

 

Y aprovechó para hacer un llamado a los senadores a cerrar filas y a trabajar por una política exterior fuerte.

 

“A nadie conviene una política exterior debilitada, fragmentada o dividida, quienes incidimos en ella estamos llamados a cerrar filas y a encontrar coincidencias, porque por encima de ideologías y de agendas particulares o partidos, todos compartimos la pasión y convicción de servir a nuestro país y a nuestra gente”.

 

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