BOGOTÁ. El Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ratificó en el cargo al jefe del equipo de paz del Gobierno, Humberto de la Calle, y lo nombró junto con los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa interlocutor con la oposición uribista para “culminar con éxito el sueño de toda Colombia de terminar la guerra con las FARC”.

 

“El país necesita unidad. Tenemos que dejar atrás las rencillas, los odios y la polarización que tanto daño nos hace”, argumentó en una declaración en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, donde mantuvo una reunión con líderes políticos a la que no acudió el Centro Democrático, partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe.

 

El gobernante dio así un espaldarazo al jefe negociador, quien este lunes puso a disposición del mandatario su cargo tras el triunfo del “no” en el plebiscito celebrado la víspera para consultar a los colombianos sobre el acuerdo de paz firmado el pasado 26 de septiembre con las FARC.

 

“Vamos a continuar. Vamos a seguir poniendo todo nuestro empeño para dejar a las próximas generaciones un país en paz, tranquilo, sin conflicto armado. El país que se merecen”, subrayó.

 

El mandatario dijo el domingo, al reconocer el triunfo del “no”, que abriría un diálogo político con todos los partidos del país.

 

Santos pidió “actuar con prontitud y poner límites de tiempo”, al señalar que “la incertidumbre y la falta de claridad sobre lo que sigue ponen en riesgo todo lo que hasta ahora se ha construido” en materia de paz.

 

“Estamos analizando con calma los resultados para continuar, porque esto no significa que se ha perdido la batalla por la paz”, declaró el jefe máximo de la guerrilla de las FARC, Timoleón Jiménez, también conocido como Timochenko, a W radio desde La Habana, sede por casi cuatro años de las negociaciones de paz,

 

Los opositores al acuerdo de paz cuestionaban, entre otros puntos, que los rebeldes no paguen un mínimo de cárcel por delitos sin importar el resultado de los procesos a cargo del acordado Tribunal de Paz y que puedan ser elegidos en cargos públicos en un futuro.

 

El pacto que fue rechazado en las urnas preveía penas alternativas de reclusión para quienes confesaran su responsabilidad, y condenas de hasta 20 años de prisión en caso de que no lo hicieran y fueron hallados culpables por un tribunal especial.

 

Esperanza

 

“Con la voluntad de paz de todas las partes, estoy seguro de que podremos llegar pronto a soluciones satisfactorias para todos. De ser así, el país saldría ganando y el proceso terminaría fortalecido. De nuestra parte, existe toda la voluntad y la determinación para que así sea”.