PARÍS. Los espectadores que se acercaron hoy al Estadio de Francia, en Saint-Denis, para presenciar el partido inaugural de la Eurocopa tuvieron que franquear los controles excepcionales de seguridad por la amenaza terrorista y soportar los retrasos en el transporte público por las huelgas.

 

Por eso, algunos llegaban al interior del recinto con cara de pocos amigos, dispuestos a animar a su equipo pero hartos por las trabas que tuvieron que soportar para acercarse al campo, muchos de ellos con varias horas de antelación.

 

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Los más tempraneros recibieron el premio de unas esperas más livianas, que eran amenizadas por charangas tocando música popular y rodeadas por zancudos y animadores.

 

Eso sí, en el recinto del Estadio de Francia nada de fumar para pasar el tiempo: un amable empleado suizo de la UEFA se dedicaba a sacar tarjetas amarillas, e incluso rojas, a todo aquel que se atrevía a encenderse un cigarrillo.

 

Las reglas, comentó ese vigilante, son claras y estipulan que no se podrá fumar en los alrededores del campo, por mucho que estén al aire libre.

 

Hasta tres perímetros de seguridad tuvieron que atravesar todos los espectadores del Francia-Rumanía, que se disputa en el mismo estadio en que el pasado 13 de noviembre tres terroristas suicidas hicieron detonar sus explosivos y mataron a una persona.

 

Ante esas medidas excepcionales, la organización ha llamado a todos los espectadores de la Eurocopa a tratar de adelantar lo máximo posible sus desplazamientos, como hizo el colombiano Rodrigo Sánchez, de Medellín.

 

“Fueron tres anillos de seguridad y nos pidieron todas las veces la boleta. (El ambiente) se ve un poco tenso porque este es un país muy tranquilo, pero nosotros estamos más acostumbrados a eso”, dijo a Efe.

 

 

Él y su hermano vinieron de viaje para hacer un recorrido por Europa y compraron sus billetes hace dos meses aprovechando su estancia en el continente.

 

“¡Además va a estar David Guetta acá!”, comentó entre risas Sánchez, quien se decantó en el partido por Francia ya que “Rumanía nos ha sacado dos veces del Mundial, así que esto es una venganza para nosotros”.

 

También en familia y también madrugadores llegaron el peruano Renzo Gallardo y sus padres. “A esta hora no hemos tenido que esperar mucho para pasar los controles, no sé si más tarde quizá sea peor la cosa”, explicó a Efe.

 

La familia se encuentra de viaje por Europa, aunque con un ojo en la Copa América que se disputa en Estados Unidos, donde, por supuesto, apoyan a Perú.

 

“Pero ahorita aquí estamos apoyando a Francia”, destacó Renzo Gallardo, quien no encontró problemas para comprar sus billetes de entradas a través de la página web de la UEFA.

 

 

Se mostraban sobre todo sorprendidos por “la afición y el orden” que reina en las inmediaciones del Estadio de Francia, que visitan por primera vez.

 

Aunque Gallardo ya había estado en el Mundial 1998 para ver un Francia-Nigeria de octavos de final, esta vez convenció a sus padres para vivir “el espectáculo que se vive en los previos, durante y después”.