VALENCIA. El Levante sumó un triunfo vital para sus aspiraciones de seguir en la elite del fútbol nacional, tras remontar al Espanyol, en un partido en el que nunca perdió la fe y que se decidió en dos jugadas a balón parado, que tuvieron como gran protagonista al italiano Giusseppe Rossi.

 

Para el Levante ésta era la gran final que le podía permitir seguir soñando con la permanencia y los de Rubi saltaron al terreno de juego muy intensos, tratando de dominar el partido. Pero las buenas sensaciones de los primeros minutos sufrieron un serio contratiempo con el temprano gol del Espanyol.

 

Una recuperación en el centro del campo fue bien aprovechada por Víctor Sánchez que encontró el hueco en el centro de la zaga local para habilitar con una sensacional asistencia a Hernan Pérez, que solo ante Mariño anotó el 0-1.

 

El cuadro local mantuvo su dominio pero acusó el golpe. El Espanyol se sentía muy cómodo en labores de contención y no pasaba por grandes apuros hasta que se vio sorprendido por una falta lateral. Rossi chutó muy cerrado, sin que ningún jugador llegara a tocar el balón, y el balón se alojó en el fondo de las mallas de Pau López.

 

El tanto espoleó el ánimo del colista, que llevado en volandas desde la grada, incrementó su acoso y tanto Deyverson como Rossi tuvieron dos claras opción para terminar de voltear el marcador. El Espanyol consiguió quitarse de encima el dominio local en los minutos finales del primer acto, aunque se llegó al descanso sin más variaciones en el marcador.

 

En la reanudación, el guión del choque presentó un partido más abierto, con un Levante decidido a irse al ataque y un Espanyol más predispuesto a salir a la contra con numerosos efectivos.

 

Una nueva conexión entre Víctor Sánchez y Hernán Pérez pudo permitir al conjunto visitante ponerse de nuevo por delante, pero en esta ocasión el meta Mariño conjuró el peligro con una gran intervención.

 

Al cuarto de hora, Rubi mandó un mensaje claro a su equipo cuando retiró del terreno de juego al lateral Pedro López y dio entrada al ariete Cuero. Sólo valía la victoria.

 

El delantero colombiano, con su potencia y velocidad, imprimió una mayor chispa al ataque levantinista y una falta cometida sobre él propició el 2-1. De nuevo a balón parado marcó el Levante, en esta ocasión tras cabecear Medjani, libre de marca, el centro de Rossi.

 

Inmediatamente movió ficha Galca y realizó un doble cambio para tratar de cambiar la cara al partido, mientras que Rubi retiró a un aclamado Rossi por Simao para equilibrar de nuevo a su equipo tras la ventaja adquirida.

 

El gol levantinista y los cambios desde el banquillo provocaron un nuevo escenario en el que ambos equipos intercambiaron sus roles. El conjunto barcelonés se lanzó claramente al ataque ante un rival que replegó líneas, esperando su oportunidad para matar el partido a la contra.

 

En los minutos finales, el Espanyol trató a la desesperada de lograr el empate, pero se topó con un Levante muy bien colocado en defensa y que apenas dejó resquicios para que los catalanes pudieran impedir que sumaran tres puntos vitales para mantener sus opciones de seguir en Primera.