Vueltas del destino: ese mismo director técnico que apostó por los primeros mexicanos en la historia de la Bundesliga, es ahora el que se ha llevado a Marco Fabián al balompié alemán.

 

Armin Veh decidió integrar al Stuttgart a Ricardo Osorio y Pavel Pardo tras la Copa Mundial 2006. Los resultados fueron tan inmediatos que con el concurso de los dos tricolores como titulares, Veh celebró apenas nueve meses después el título de liga. Tiempo más tarde tomaría al Eintracht de Fráncfort en segunda división y lo devolvería a la Bundesliga, en donde ahora batalla por no descender.

 

Equipo de amplísima tradición, aunque de vitrina poco poblada, las denominadas Águilas (Die Adler) sólo fueron campeonas de Alemania en 1959 y la última vez que conquistaron la copa de este país fue en 1988. Su mayor logro fue la coronación en la extinta Copa UEFA en 1980 y el subcampeonato en la Copa de Campeones (actual Champions League) en 1960, con aquella inolvidable final que el Real Madrid le ganó 7-3.

 

Su plantel es más bien humilde y, a priori, Marco Fabián tiende a ganarse la titularidad, con una gran ventaja: que la Bundesliga frena este fin de semana y reanuda hasta el 24 de enero, con lo que el tapatío dispondrá de cinco semanas para adaptarse, integrarse, encontrarse, acondicionarse, fortalecerse, y poder brindar su mejor forma.

 

Si Marco va concentrado y se deja impregnar de la disciplina inherente a esta liga, el gran ganador va a ser el futbol mexicano. Un DT experimentado como Veh, más un equipo que de verdad lo necesita como el Eintracht y una competición como la Bundesliga, parecen una mezcla idónea para recuperar a un futbolista con condiciones muy especiales.

 

En el ataque del Eintracht (nombre que significa “concordia”, a causa de la unión de dos clubes que dio nacimiento a este club), suele aparecer un veterano del equipo, como lo es el corpulento goleador Alexander Meier. Su pareja es el suizo Haris Seferovic, muy promisorio desde que se coronara en el Mundial Sub17 del año 2009. Detrás de ellos tendría que aparecer el checo Vaclav Kadlec, quien no ha logrado ganarse el puesto. Por eso es previsible que ahí aparezca la ocasión para el ya ex Chiva.

 

Cuando parecía que todo estaba perdido, Marco Fabián recuperó su nivel en Cruz Azul y eso le permitió acudir en buena forma a Brasil 2014. Cuánto habrá cambiado el panorama en un escaso año, que para junio de 2015 apenas actuó unos minutos con la selección alternativa que acudió a la Copa América de Chile 2015. Evidentemente, Marco había vuelto a alejarse de su mejor condición.

 

Buena noticia para cerrar el año el tener a Fabián incorporado a la legión europea del Tri. Ojalá sepa aprovechar esta ocasión. Ojalá logre al fin explotar el inmenso talento que trae de origen. Ojalá sea ese Eintracht, la concordia imprescindible de Marco consigo mismo para alcanzar su mejor versión.

Alberto Lati

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