American Tower, la empresa propietaria de la torre que se encontraba en el predio más afectado por los deslaves ocurridos en un talud en la colonia Prados de la Montaña, Santa Fe, rechazó que tenga alguna responsabilidad en el accidente y aseguró tener los permisos en regla.

 

Mediante un comunicado, rechazó la información que remitió la delegación Cuajimalpa al Senado de la República en la que mencionó que al 6 de noviembre American Tower no había “presentado la documentación que ampare la legal construcción y el funcionamiento de la citada torre”.

 

“La delegación Cuajimalpa se dio a la tarea de realizar la búsqueda de la documentación requerida, concluyendo de la búsqueda exhaustiva, que dicha torre no cuenta con la documentación que ampare la legal construcción y operación de la misma, por tanto es ilegal”, dice el oficio de la demarcación con número /JD/MAS/0115/2015.

 

Al respecto, hoy la empresa aseguró que “a diferencia de lo que se ha venido diciendo, al momento de desmontar la torre, American Tower contaba con todos los permisos requeridos para operar este tipo de estructuras”.

 

“Los permisos están a nombre de S.O.S Telecomunicaciones porque esa era la compañía que construyó la torre en 1997. American Tower adquirió esta estructura en 2002 y los permisos con los que contaba dicha estructura son: licencia de construcción, que cuenta con el correspondiente estudio de mecánica de suelo, otorgada por la delegación Cuajimalpa”, señaló la empresa.

 

Además dijo contar con la autorización de la Dirección General de Aeronáutica Civil; manifestación de terminación de obra; autorización de uso y ocupación, también otorgada por la delegación, sin embargo, no exhibió copia de ninguno de los documentos que dijo poseer.

 

En el oficio que envió el delegado de Cuajimalpa, Miguel Ángel Salazar, al Senado el pasado 6 de noviembre también se menciona que las fugas en la red de drenaje de la casa afectada causaron acumulación de humedad en el talud y a esto se sumó el peso de la torre, “de más de 5 toneladas”, “lo cual concluyó con el deslizamiento ya conocido”.

 

A este respecto la empresa respondió hoy que “de acuerdo a la información que se nos entregó al adquirir la torre, la mecánica de suelo que se realizó en su momento, tenía una capacidad de carga admisible de 15 toneladas por metro cuadrado.

 

“La torre ocupaba una superficie de un metro cuadrado, y como ya lo hemos venido informando, tenía un peso de 4.35 toneladas, peso muy cercano al de tres camionetas estacionadas una al lado de la otra, por lo que se encontraba muy por debajo de la capacidad de carga admisible”, dijo la empresa en aras de descartar que el peso de su estructura fuera el causante del deslave.

 

Por ello, remató American Tower, “nos parece irresponsable y difamatorio atribuir a American Tower una supuesta responsabilidad cuando no se han emitido dictámenes concluyentes sobre éste hecho y cuando la torre operaba legalmente”.