En la investigación federal por la desaparición de los 43 normalistas en Iguala destaca la declaración de uno de los líderes del cártel Guerreros Unidos, quien vincula al ex gobernador Ángel Aguirre y a miembros de su administración con los cárteles de Los Rojos y los Beltrán Leyva.

 

En su declaración ministerial -contenida en el Tomo 37, página 105 de la versión pública del Expediente Ayotzinapa liberado por la PGR-, Sidronio Casarrubias Salgado, identificado como líder de la organización delictiva Guerreros Unidos, acusa al ex gobernador guerrerense (2011-2014) de financiar su campaña política a través del apoyo del cártel de los Beltrán Leyva.

 

Aguirre, quien asumió la gubernatura de Guerrero bajo las siglas del PRD en abril de 2011 y renunció en octubre de 2014 debido a la presión por la desaparición de 43 estudiantes en Iguala, aseguró hace unos días que “tenía la consciencia limpia” y que su relación con José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda Villa, identificados como principales responsables del ataque a los normalistas y operadores de Guerreros Unidos, sólo era institucional.

 

Sin embargo, las declaraciones del líder del cártel develan una estrecha relación entre el ex gobernador y la ex primera dama de Iguala. “Sé que María de los Ángeles Pineda Villa es la actual amante del gobernador del estado de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, quien también fue financiado para su campaña por estas personas, quienes en ese tiempo dependían de la organización delictiva de los Beltrán Leyva”.

 

Las declaraciones de Sidronio Casarrubias fueron tomadas por la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (Seido) el 17 de octubre de 2014, fecha en la cual Ángel Aguirre todavía se encontraba al frente del gobierno de Guerrero, pues su renuncia ocurrió el 23 de octubre, seis días después de que el jefe de Guerreros Unidos lo acusara de nexos con el narcotráfico.

 

El identificado como máximo líder del cártel acusado de desaparecer a los normalistas, dijo a las autoridades federales que el ex procurador de justicia de Guerrero, Iñaki Blanco y el ex secretario de Seguridad Pública, Leonardo Vázquez Pérez, operaban para el cártel rival de Los Rojos.

 

“Tanto así que una de las personas que siempre ha estado con los grupos delictivos es el procurador del estado de Guerrero, quien trabajó en la Seido, y esta persona es quien le pasa la información al actual líder de Los Rojos“, indicó Casarrubias.

 

Sobre el encargado de la Seguridad Pública, el líder del cártel aseguró que su labor era proteger a Los Rojos y generar confusión, “son los encargados de poner las mantas que aparecen como de Guerreros Unidos, sus agentes estatales son los encargados de poner las mantas”.

 

Incluso, Sidronio Casarrubias afirmó que el cártel de Los Rojos repartió 300 mil dólares entre el ex procurador de Guerrero, el ex secretario de Seguridad Pública y el director de la escuela normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, José Luis Hernández, para que permitieran infiltrar al cártel entre los normalistas y utilizar sus autobuses en el trasiego de armas.

 

Tanto Iñaki Blanco como Leonardo Vázquez Pérez, acusados por el líder de Guerreros Unidos de operar para el cártel rival de Los Rojos, renunciaron a sus puestos en la Procuraduría y la Secretaría de Seguridad Pública en los primeros días de noviembre de 2014.