ESTRASBURGO. “Europa ha fallado en comprender que las tragedias en África y Oriente Próximo no tendrían consecuencias” para el continente, ha dicho el presidente francés François Hollande ante el Parlamento europeo en Estrasburgo en una declaración conjunta con la canciller alemana Angela Merkel. Esta afirmó que el tratado de Dublín que regula el asilo en la Unión Europea ha quedado “obsoleto”, y destacó “el papel clave” que recae sobre Turquía en la crisis de los refugiados.

 

Los líderes de Alemania y Francia emularon a sus antecesores Helmut Kohl y François Mitterand, que hace 26 años también acudieron al pleno del Parlamento Europeo para debatir el fin de la Guerra Fría, pero en esta ocasión con el objetivo de abordar los retos más acuciantes a los que se enfrenta actualmente la Unión Europea.

 

En declaraciones por separado ante el plenario, Merkel y Hollande hicieron referencia a la solidaridad que debe mostrar Europa frente a la llegada de miles de refugiados procedentes de Oriente Medio.

 

“Son momentos en los que Europa tiene por delante de nuevo un gran reto, una prueba de dimensiones históricas”, sostuvo Merkel, quien demandó revisar el sistema “Dublín” según el cual el Estado al que llega un demandante de asilo debe registrarlo, por ser “obsoleto” e “insostenible”.

 

La canciller afirmó que, “más que nunca, necesitamos la valentía y la unidad” de Europa para “establecer los centros de registros e identificación y proteger mejor las fronteras exteriores de la UE”.

 

Hollande pidió ayudar a los países de la Unión fronterizos que más refugiados reciben y declaró que Europa “ha tardado en darse cuenta de que las tragedias en Oriente Medio o en África no podían no tener consecuencias para ella”.

 

El presidente francés se refirió también al conflicto sirio y aseguró que, si la UE no actúa, se convertirá en “una guerra total” que “podrá afectar también a nuestro propio territorio”.

 

Según dijo, Francia “ha tomado sus responsabilidades militares ante la amenaza” y “toda Europa entera debe comprometerse en el plano humanitario, político, diplomático“.

 

“Lo que pasa en Siria concierne a Europa porque lo que se juega ahí determinará durante mucho tiempo el equilibrio de toda la región de Oriente Medio”, insistió, y pidió colaboración entre la UE, Rusia, Irán, los países del Golfo y EU para lograr una transición.

 

Merkel puso además énfasis en la necesidad de resolver la crisis siria, algo que admitió que ni Europa ni Estados Unidos han podido lograr con sus esfuerzos diplomáticos y políticos, como tampoco han conseguido evitar el “reforzamiento” del Estado Islámico (EI) en ese país árabe y en Irak, ni llenar el “vacío de poder” en Libia.

 

Merkel y Hollande se enfrentaron en el hemiciclo a duras críticas e incluso abucheos por parte de eurodiputados euroescépticos como el británico Nigel Farage o la francesa Marine Le Pen, quien llegó a llamar al presidente francés “vicecanciller” de Alemania.

 

El presidente francés aseguró que el soberanismo nacional es “peligroso” y conduce al “declive”, por lo que pidió “más soberanía europea, la capacidad de elegir por nosotros mismos y evitar que volvamos al nacionalismo, al populismo, al extremismo que nos impone hoy ir por un camino que no queremos”, concluyó.