BEIRUT. El grupo terrorista Estado Islámico (EI) publicó hoy un vídeo propagandístico que muestra la supuesta decapitación de un oficial del Ejército sirio a manos de un menor de edad en la provincia de Homs, en el centro de Siria.

 

 

La grabación, de más de cuatro minutos y medio de duración y cuya autenticidad no pudo ser verificada, enseña cómo el menor degüella con un cuchillo a un capitán de las fuerzas del régimen de Bachar al Asad, capturado por los yihadistas.

 

Antes de la secuencia del asesinato, la víctima aparece en una habitación y declara ante la cámara que fue capturada en una emboscada cerca de un puesto de control en la zona de Qasr Hair al Garbi, a unos 60 kilómetros al oeste de la ciudad de Palmira, en Homs.

 

Explica que las fuerzas gubernamentales se concentraban en esta área tras replegarse de Palmira, que fue controlada por el EI el pasado 20 de mayo.

 

Acto seguido, se ve al prisionero arrodillado junto al menor y a un combatiente adulto del EI, que antes del asesinato afirma que los “ojos” de los extremistas no solo están puestos en Palmira o en las provincias de Homs y Damasco, sino también en Jerusalén y Roma.

 

El EI ha difundido esta cinta coincidiendo con el fin de ayuno musulmán del mes de ramadán y el inicio a partir de la medianoche del “Eid al Fitr”, fiesta que pone fin a este periodo.

 

No es la primera vez que un menor protagoniza un vídeo del EI en la que se asesina a un prisionero, pero sí la primera en que un niño lleva a cabo una decapitación.

 

El pasado 4 de julio, el grupo radical publicó una grabación que mostraba cómo jóvenes, aparentemente menores de edad, mataban de un disparo en la cabeza a 25 efectivos de las fuerzas del régimen en el teatro romano de Palmira.

 

Según datos difundidos por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos hace una semana, el EI ha reclutado a más de 1.100 menores, a los que denomina “cachorros del califato”, en lo que va de año en Siria.

 

La ONG reveló ayer que al menos 52 niños y adolescentes sirios han fallecido desde comienzos de 2015 tras ser reclutados por el EI, de los que al menos ocho han perdido la vida en atentados suicidas perpetrados por ellos mismos.

 

El EI proclamó hace un año un califato en Siria e Irak, donde controla amplias partes del territorio.

 

obo