NUEVA YORK. Perdió una pierna a los dos años tras un accidente de tráfico en Perú y vivió más de una década sin autorización en Estados Unidos, pero Lorella Praeli no se desanima fácilmente.

 

Prueba de ello ha sido el nombramiento de esta peruana de 26 años como directora de relaciones con la comunidad hispana para la campaña de Hillary Clinton por la candidatura presidencial demócrata.

 

Praeli, una dreamer que se ha dedicado a defender los derechos de familias inmigrantes como parte de la organización nacional United We Dream, empezará en su nuevo puesto a mediados de junio.

 

“Estamos entusiasmados de tener a Lorella Praeli, una dreamer, en nuestro equipo debido a su valentía y su perspectiva en la lucha a favor de familias latinas de todo el país”, dijo Amanda Rentería, directora de política nacional de la campaña, en un mensaje de correo electrónico enviado a The Associated Press (AP) por portavoces.

 

“Incorporar a Lorella a nuestra campaña es el siguiente paso para asegurar que las familias no viven con miedo a la deportación, que todos los estudiantes tienen la oportunidad de ir a la universidad y que cualquier reforma migratoria asegura una ciudadanía (estadunidense) plena e igualitaria”, dijo Rentería, quien también es hispana.

 

En Estados Unidos se conoce como dreamers a jóvenes que fueron traídos ilegalmente al país por sus familias cuando eran niños.

 

Algunos activistas celebraron el anuncio del nombramiento de Praeli y destacaron que eso significa que las preocupaciones y prioridades de los inmigrantes son también las de Clinton.

 

“El anuncio de hoy es otra poderosa muestra de que su campaña comprende lo importante que es el voto hispano en las elecciones del 2016”, dijo Frank Sharry, director de America’s Voice, una organización que defiende los derechos de los inmigrantes.

 

Nacida en Perú, la familia trajo a Praeli a los 10 años a Estados Unidos para que tuviera un mejor tratamiento prostético y sus visados expiraron al poco tiempo. Praeli logró graduarse con honores en la Universidad Quinnipiac, donde descubrió que vivía sin autorización en Estados Unidos. En el 2012 obtuvo la residencia permanente a través del matrimonio.

 

Su madre Chela, sin embargo, sigue viviendo ilegalmente en el país aunque satisface para acogerse a un programa de alivio migratorio anunciado por el presidente Barack Obama en noviembre. Ese programa, no obstante, está en suspenso pues sectores conservadores lo cuestionaron ante los tribunales.

 

La hermana de Praeli ya se ha beneficiado de otro plan de suspensión de deportaciones para jóvenes.

 

Praeli no concedió entrevistas el miércoles.

 

Debido a su activismo la joven ha sido entrevistada por medios de comunicación a menudo. En enero del 2014 criticó a Obama cuando éste pronunció un discurso pidiendo una reforma migratoria pero sin anunciar el fin de deportaciones de inmigrantes.

 

“El presidente pasó bastante tiempo hablando sobre ciudadanía pero sin relacionarla con nuestra lucha. Obviamente estamos decepcionados con eso”, dijo Praeli a The Associated Press, tras ser invitada por la congresista demócrata de California Zoe Lofgren a escuchar el discurso en el Capitolio.

 

“En un mundo ideal creo que (el presidente) habría hablado del daño que ha hecho a las familias que ha separado a través de sus políticas de deportación y que sería audaz y lideraría con el ejemplo y con su poder ejecutivo para ofrecer asistencia a más gente en la comunidad”, agregó.  DM