KABUL. Un atacante suicida detonó un vehículo cargado de explosivos contra un convoy de la misión policial de la Unión Europea (UE) en Afganistán (EUPOL) en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Kabul, cercano a un edificio militar de la OTAN matando a al menos cuatro personas, una de ellas británica y dejando heridas a otras 20.

 

La EUPOL confirmó la muerte de uno de sus proveedores de seguridad en el atentado, mientras que dos trabajadores de la misión policial que viajaban en el mismo vehículo sufrieron heridas leves.

 

“Un empleado del proveedor de seguridad para la EUPOL en Afganistán, un oficial de seguridad dedicado y altamente profesional, perdió su vida protegiendo a miembros de la misión de la EUPOL”, indicó la jefa de la delegación, Pia Stjernvall, en un comunicado.

 

Una fuente de la Embajada británica en Kabul que prefirió mantener el anonimato informó a Efe del fallecimiento de uno de sus nacionales, que trabajaba para la EUPOL pero no formaba parte de su plantilla.

 

“Nuestros consulados están preparados para proporcionar ayuda a la familia de la víctima”, manifestó la fuente sin querer añadir más detalles.

 

Entre los fallecidos se encuentran además dos mujeres y el atacante, indicó en Twitter un portavoz del Ministerio de Interior afgano, Sediq Sediqqi, quien añadió que tres de los heridos son menores y ocho mujeres.

 

Los talibanes reclamaron la autoría del ataque, perpetrado contra dos vehículos que llevaban tiempo siendo vigilados por su inteligencia, según indicó el portavoz del grupo insurgente Zabihullah Mujahid en su cuenta de Twitter.

 

Mujahid aseguró que siete soldados de las tropas internacionales perecieron en la explosión, si bien los talibanes tienden a exagerar el alcance de sus acciones.

 

De acuerdo con la formación insurgente, este es el quinto ataque contra las fuerzas de seguridad perpetrado en la capital afgana desde el comienzo de la ofensiva talibán de primavera el pasado día 24.

 

En el último de ellos, 15 personas fallecieron el jueves en una casa de huéspedes a manos de un insurgente armado, incluidos cuatro indios, un estadounidense, un italiano y varios afganos.

 

La formación insurgente anunció el miércoles represalias contra las tropas internacionales por la decisión de la OTAN de extender su presencia en Afganistán más allá de 2016 e insiste en la salida de las fuerzas extranjeras como condición para comenzar negociaciones de paz en el país.

 

La OTAN puso punto final en 2014 a su misión de combate en Afganistán, la ISAF, sustituida desde enero por una operación con cuatro mil soldados en tareas de asistencia y capacitación, y que será seguida a su término de otra liderada por civiles pero con un componente militar.

 

Estados Unidos mantiene su misión “antiterrorista” de combate en Afganistán con cerca de 11.000 soldados, que tienen previsto permanecer en el país hasta 2016, aunque Washington se está replanteando los términos y la duración de esa operación.