CIUDAD DE GAZA. Al menos 50 palestinos resultaron heridos este jueves, siete de ellos de gravedad, al explotar un misil israelí que había quedado sin detonar desde la ofensiva del régimen de Tel Aviv contra la Franja de Gaza, entre julio y agosto de 2014.

 

La explosión ocurrió dentro de una base de entrenamiento del grupo islámico Hamas, informaron autoridades.

 

El portavoz del Ministerio del Interior de Gaza, Iyad al-Bazm, reportó que la explosión tuvo lugar en la ciudad de Beit Lahia, justo cuando las fuerzas de seguridad palestinas intentaban desactivar el artefacto. Previamente había señalado que investigaban si la detonación era de una bomba que quedó de la guerra del año pasado con Israel o si era un “accidente de trabajo”.

 

Ashraf al-Kidra, funcionario médico local, informó que “decenas de personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad”, sin precisar cifras. Testigos dijeron que la explosión causó una columna de humo.

 

El ejército israelí descartó que ellos estuvieran involucrados en los hechos.

 

En la campaña del Margen Protector unas 2,200 personas murieron del lado palestino y 72 de Israel.

 

Tras la operación, la oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) cifró en más de 7 mil los proyectiles y artefactos que quedaron en Gaza sin explotar y que hasta la fecha han causado al menos dos muertos y varios heridos.

 

Fue el pasado 2 de abril cuando la supervisora de ONU para la Remoción de Minas, Agnes Marcaillou, anunció que 10% de las bombas disparadas por Israel en 2014 permanecen entre las ruinas de Gaza.