CARACAS. La madrugada del viernes pasado, Leopoldo López fue trasladado a una celda más pequeña con condiciones más duras que en la que se encontraba durante los casi 12 meses que lleva recluido en un penal de militar de Venezuela.

 

En tanto, los familiares y compañeros de bando político de López anunciaron hoy que continuarán la campaña nacional e internacional para pedir la liberación de quien consideran es un preso político.

 

“Vamos a seguir luchando, no vamos a descansar”, dijo la esposa de López, Lilian Tintori, durante una concentración de cerca de 300 personas en el este de Caracas para recordar que hoy se cumple un año de que el político se entregó a las autoridades venezolanas atendiendo a una orden de captura.

 

Tintori reiteró, asimismo, que “Leopoldo nunca se va a ir de Venezuela” y que no aceptará “canje”, una idea que mencionó el presidente, Nicolás Maduro, en enero pasado, y apuntó que el opositor solo aceptará la “libertad plena”.

 

A López le incautaron un iPod y un teléfono celular, prohibido en las prisiones, y se presume que esa es la razón del cambio de celda.

 

Con información de EFE