Iker, Alexis y Gael, hijos de Mónica Orta Ramírez, enfermera mexiquense que perdió la vida al salvar a menores en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa cuando se registró una explosión, recibieron de manos del gobernador Eruviel Ávila Villegas, sus becas escolares a las que tendrán derecho hasta que obtengan su título universitario.

 

En tanto a su padre Juan Carlos Mendoza Hernández, le fue otorgado un cheque por 100 mil pesos para pagar la hipoteca de la casa en donde viven, así como un empleo formal para asegurar un patrimonio familiar como ella lo hubiera deseado.

 

“Hoy, como lo ofrecí en su momento, queremos expresarle a la familia de Mónica Orta, a sus papás, a su mamá, a su papá, a sus suegros, darles el reconocimiento del Gobierno del Estado de México, de los mexiquenses, del gobierno del estado por ese acto de heroísmo que tuvo Mónica de salvar vidas, de salvar a bebés exponiendo su propia vida”, dijo el mandatario estatal.

 

Acompañado por sus hijas Monserrat e Isis Ávila Muñoz, con quienes recibió en Casa Estado de México a los familiares de Mónica, Eruviel Ávila también entregó el decreto al señor Juan Carlos Mendoza, mediante el cual se garantizan las becas para Iker, Alexis y Gael, de uno, 7 y 8 años de edad, las cuales consistirán en 2 mil pesos mensuales. Los cheques entregados a los pequeños fueron por un monto de 24 mil pesos cada uno, correspondiente al primer año.

 

Asimismo destacó el valor de Mónica, quien a sus 32 años de edad antepuso el interés colectivo al personal, y consideró que hoy su ejemplo ha trascendido en aquellos que conocen su historia, ya que este acto de heroísmo es ejemplo del amor a la vocación de servicio, y en retribución, el gobierno estatal se solidariza con su familia.

 

En tanto, Juan Carlos Mendoza Hernández, de 34 años, quien no cuenta con un empleo formal, agradeció los apoyos recibidos y expresó que Mónica es un orgullo para su familia, por lo que honrarán su memoria dirigiéndose con dedicación y responsabilidad en todas sus obligaciones.