HospitalMaternoInfantilHospitalMaternoInfantilEra una escena como las que puede observarse miles de veces a lo largo y ancho de México: un camión cisterna que transita por calles abarrotadas y se estaciona frente a un hospital para abastecerlo de gas.

 

Pero en esta ocasión algo salió mal. Una fuga de gas provocó el jueves una explosión que destruyó casi por completo un Hospital Materno Infantil y provocó la muerte de al menos tres personas y más de 70 heridos.

 

Las autoridades han dicho que investigan si se siguieron, o no, las normas de seguridad para la distribución de gas licuado de petróleo o LP, aunque el caso ha revelado la dependencia que la Ciudad de México tiene en el sistema de distribución de gas, mayoritariamente a través de camiones que llegan a casas y negocios a diario navegando por el caótico tráfico de la capital.

 

“La Ciudad de México es de las pocas o quizá la última capital de ciudades importantes en el mundo donde las gasolinas, diésel… todos los combustibles, el gas LP se distribuyen mediante vehículos de carga, mediante pipas y cilindros de gas”, dijo José Luis Luege, ex secretario de Medio Ambiente y actual presidente de la asociación civil Ciudad Posible.

 

“Estamos en un anacronismo en cuanto al transporte y distribución de combustibles en la Ciudad de México”, dijo Luege, ingeniero químico.

 

La Ciudad de México y su zona metropolitana, con más de 20 millones de habitantes, está acostumbrada al paso diario de decenas y decenas de camiones cisterna o de vehículos que llevan cilindros de 20, 30 o 45 kilogramos de gas de casa en casa al grito de “¡el gaaaaas, el gaaaaas!”.

 

Pero ese mecanismo de distribución también se extiende por el país.

 

Según la asociación de distribuidores de gas, Amexgas, una flota de unos 10 mil camiones cisternas circula en todo el país para llenar tanques estacionarios a través de mangueras. Otros 14.200 vehículos llevan cerca de 20 millones de cilindros.

 

La asociación estima que cada día se hace un millón de entregas de gas LP en el país.

 

En Estados Unidos, los tanques y cilindros de gas LP se localizan con más frecuencia en áreas rurales donde la dispersión de la población desanima las inversiones en tuberías de gas natural. Pero en las ciudades, el gas natural es el combustible más común en casas y negocios.

 

Dave Komm, un ingeniero de la firma Augspurger Komm Engineering Inc. en Arizona, dijo a la AP que tanto el gas natural como el LP son igualmente seguros si se utilizan de manera apropiada. El peligro potencial se incrementa en la manera cómo se distribuye.

 

“El gas natural regularmente llega a través de líneas fijas”, dijo Komm. “Esas redes están regularmente bajo tierra. Aquí (en Estados Unidos) algunas de ellas son bastante viejas, tal vez de 50 años o más y entonces han empezado a deteriorarse. A menos que se revisen periódicamente, pueden ser peligrosas”, añadió.

 

Por el contrario, dijo, el gas LP implica un proceso de distribución a través de camiones y cilindros. “Y entonces tienes el factor humano donde las personas tienen que hacer conexiones”, comentó.

 

El gas LP, sin embargo, tiende a acumularse si no hay viento o está en un lugar cerrado, añadió.

 

Testigos de la explosión del jueves en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa dijeron que el camión cisterna llegó, como lo hacía cada mañana, y se estacionó frente a la entrada de emergencia para llenar los tanques instalados en el techo, encima de la cocina.

 

Las personas notaron un fuerte olor a gas y vieron una nube de vapor. Los tres empleados del camión trataron por cerca de 15 minutos de detener la fuga antes de llamar a los bomberos y de que la gente saliera.

 

Los tres empleados de la compañía Express Nieto fueron hospitalizados y quedaron bajo custodia de las autoridades. El Jefe del Gobierno del Distrito federal, Miguel Ángel Mancera, dijo el viernes que serán acusados de homicidio imprudencial.

 

El subdirector de Gas Express Nieto, Julio Larrondo, dijo que la compañía está colaborando con las autoridades para determinar las causas exactas del suceso, pero aseguró que se cumplen con las normas de seguridad y se dan cursos regulares a los empleados.

 

Express Nieto se presenta como una de las cuatro grandes distribuidoras de gas LP en el país. Larrondo dijo que cada mes hacen 70 mil suministros de tanques estacionarios y distribuye 350 mil cilindros.

 

La empresa suministra el gas LP a los 31 hospitales que dependen del gobierno de la capital.

 

Por el momento no han tomado ninguna medida extraordinaria en cuanto a revisión de procedimientos tras lo sucedido. “Es un proceso continuo con un reglamento prexistente” según Larrondo.

 

El secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, dijo el viernes en Radio Fórmula que la documentación de la empresa parecía estar en regla, pero aseguró que está abierta una investigación para determinar posibles irregularidades.

 

 

DEC