BUENOS AIRES. Bajo el lema “La cultura, los humoristas y los ciudadanos nos unimos ante el dolor y la barbarie”, políticos, vecinos de Buenos Aires, personalidades de la cultura y, sobre todo, dibujantes se reunieron hoy en el Museo del Humor de la capital argentina para repudiar los actos de terrorismo en Francia.

 

Quino, creador de Mafalda; Hermenegildo Sábat, caricaturista del diario Clarín; Carlos Garaycochea, humorista gráfico con trayectoria en varios periódicos; y Fernando Sendra, también de Clarín, encabezaron un acto en el que los lápices argentinos dijeron “Yo soy Charlie”, en alusión al ataque perpetrado la semana pasada en París contra el semanario Charlie Hebdo, donde murieron 12 personas.

 

Para el padre de Mafalda, las caricaturas publicadas en Charlie Hebdo representan “una mirada crítica”, y aseguró que “eso le molesta a mucha gente pero es una mirada crítica con sentido del humor”.

 

“Entiendo que hay gente que cuando se tocan ciertos temas como la religión se molesta muchísimo y se vuelve intolerante”, añadió Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino.

 

“Es muy difícil para un humorista vivir esta situación” porque no tiene “nada que ver” con ese trabajo, dijo, por su parte, Garaycochea.

 

“Para nosotros, estos son marcianos y se podrían haber quedado en Marte”, remarcó con dureza el dibujante al hablar con la prensa después del acto.

 

Sábat sostuvo que el acto de hoy trató de “apoyar la idea de dejar un testimonio ante la barbarie”, e instó a que “la gente se movilice para acompañar a la libertad”.

 

Un dibujo de un rostro triste realizado por Sendra en ese mismo momento funcionó como puntapié inicial para que todos los presentes se acercaran a firmar un cartel con la leyenda “Yo soy Charlie”.

 

Sendra, autor de la tira de historietas “Yo, Matías”, afirmó en declaraciones a Efe que la solidaridad con los fallecidos “es instintiva” porque “cualquiera de ellos pudo haber sido mi jefe o mi colega”.

 

Los cuatro dibujantes participaron en el acto, organizado por el Ministerio de Cultura de la capital argentina, en calidad de miembros del Consejo de Honor del Museo del Humor de Buenos Aires.

 

Además, el dibujante argentino Guillermo Mordillo, quien también integra ese Consejo pero reside en Mónaco, envió una obra en repudio del ataque que se podrá ver en el Museo junto a una realizada por Sendra.

 

Durante el acto se proyectaron algunas de las obras que durante los últimos días recorrieron las páginas de los diarios de todo el mundo y las redes sociales en solidaridad con las víctimas del atentado en París.

 

Hasta el Museo del Humor se acercaron hoy no solo vecinos de la ciudad de Buenos Aires, sino también ciudadanos franceses que mostraron su apoyo con sus firmas en el cartel.

 

En el acto también participaron el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; el embajador de Francia en Argentina, Jean-Michel Casa, y la embajadora de Israel, Dorit Shavit.

 

En el acto, Macri aseguró que el acto sirvió para “reafirmar algo en lo que creemos profundamente que es el derecho a la libertad”, y calificó el humor como “una herramienta maravillosa para analizar lo que estamos haciendo y ser críticos con nosotros mismos”.

 

Instituciones vinculadas con el sector como la Academia Nacional de Periodismo, el Foro de Periodismo Argentino, la Fundación Libertad de expresión y el Archivo Histórico de la Historieta de la Biblioteca Nacional argentina también hicieron llegar sus adhesiones al acto, en defensa de la libertad de expresión.

 

Con este evento, Argentina sumó un nuevo acto de repudio contra los ataques terroristas que sacudieron Francia la semana pasada, que en total concluyeron con 17 víctimas, después de la marcha del domingo pasado frente a la puerta de la embajada francesa en Buenos Aires.

GH