CIUDAD DEL VATICANO. El secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade, expresó su deseo porque el Papa realice pronto el peregrinaje a su país, que “lo conduzca a la calidez que el pueblo mexicano le profesa con esperanza y entusiasmo”.

 

Esto en un artículo titulado “Brújulas y trayectos: Senderos de la diplomacia entre México y la Santa Sede”, que fue firmado por él mismo y publicado en la edición de este domingo del diario vaticano L’Osservatore Romano.

 

El texto pasó revista a los puntos más destacados de la relación institucional entre ambos Estados, caracterizada por el “dinamismo” y un creciente nivel de actividad que demuestra la importancia que ambas partes se atribuyen mutuamente.

 

“Este activismo, fruto de una constante presencia de México en el Vaticano, del mantenimiento de un diálogo de alto nivel y del interés por incrementar la visibilidad cultural mexicana en suelo vaticano, ha contribuido a fortalecer una relación de carácter privilegiado”, indicó.

 

“El interés por estrechar la relación, se debe al reconocimiento de la Santa Sede como importante actor en el escenario global, no sólo en el ámbito político cuanto en el moral: sus posturas en temas diversos sirven de referencia para la comunidad de naciones”, agregó.

 

El canciller destacó que ambas partes coinciden, entre otras cosas, en asuntos como el impulso al desarme nuclear y la “incansable” defensa del ambiente.

 

Mencionó otros puntos de interés mutuo como la cuestión migratoria y la defensa a los derechos de los migrantes; la abolición plena de la pena capital en el mundo; la lucha contra la trata de personas o la democratización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

 

Recordó que “la amistad” entre México y el Vaticano es producto de una relación “óptima y fluida”, atestiguada en los años por las nueve visitas oficiales que diversos presidentes de su país realizaron a la Santa Sede.

 

Además destacó la colaboración con las Academias Pontificias para el debate de temas álgidos como la globalización o la migración internacional para el desarrollo, o la digitalización de archivos históricos para enriquecer el patrimonio cultural de ambas partes.

 

“Podríamos considerar de carácter innovador en la relación lo que se conoce como ‘diplomacia local’: aquella que diversas entidades o regiones del país practican para promover proyectos de desarrollo, fortalecer su industria o ganar al mercado con sus atractivos turísticos”, sostuvo.

 

Incluyó en este ámbito las visitas que, a lo largo de los últimos siete años, han realizado al Vaticano para promover sus artesanías delegaciones de los estados de Jalisco, Michoacán, Puebla, Estado de México, Guanajuato, Veracruz, Hidalgo, Durango, Sonora, Tlaxcala y Oaxaca, así como del Distrito Federal.

 

Reconoció que estas iniciativas abrieron una vertiente comercial entre México y la Santa Sede ya que, por diversos meses y con un amplio catálogo, creadores del arte popular mexicano exponen y venden sus productos a los cinco millones de visitantes que acuden anualmente a los Museos Vaticanos.

 

“Hago votos para que la relación entre México y la Santa Sede prosiga en todos los ámbitos un camino de mutua colaboración y amistad que me honro en fortalecer con mi visita hodierna”, ponderó.

 

GH