DAMASCO. Al menos 865 personas han muerto, 50 de ellas civiles, desde que la coalición internacional lanzó hace 50 días ataques aéreos contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) en Siria, reportó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

 

Entre las víctimas mortales figuran 746 miembros del EI, 68 combatientes del Frente al Nusra (brazo sirio de Al Qaeda) y 50 civiles, incluidos ocho niños y cinco mujeres, además de un combatiente de los batallones islámicos.

 

Los ataques aéreos de la coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, se han centrado contra posiciones del EI, cuarteles y campos petroleros y refinerías en varias provincias del centro, norte y este de Siria: Alepo, Deir al Ezzor, Idlib, Al-Raqqa, Homs, Hama y Al Hasakah.

 

El OSDH, con sede en Londres pero que cuenta con una amplia red de activistas en Siria, indicó que la cifra real de muertos en las filas del EI es probablemente mayor, pero es difícil confirmar debido al “extremo secreto” sobre las víctimas por parte de los yihadistas.

 

Asimismo, condenó la muerte de civiles durante estos bombardeos y llamó tanto a la coalición internacional como a las partes enfrentadas en el conflicto a minimizar los ataques contra zonas con presencia de civiles.

 

Estados Unidos, con la ayuda de sus aliados árabes, lanzó el 23 de septiembre pasado sus primeros ataques aéreos contra el EI en Siria para intentar frenar su avance en Kobane, ciudad kurda fronteriza con Turquía y defendida por las milicias kurdas.

 

Las Unidades sirias de Protección del Pueblo kurdo sirias cuentan con el respaldo de un pequeño destacamento de kurdos iraquíes, los peshmerga, que tienen artillería pesada y que llegaron al enclave a través de Turquía a fines de octubre.

 

Los ataques aéreos y combates han obligaron a huir a unos 200 mil civiles a Turquía, que controla el puesto fronterizo de Mursitpinar, el único acceso que no está controlado por los yihadistas.  DM