PARIS. El canadiense Milos Raonic dio este viernes la campanada en el Masters 1000 de Bercy al derrotar por primera vez en siete encuentros al suizo Roger Federer en cuartos de final, lo que aleja al helvético del número uno del mundo al final de la temporada y mantiene al jugador de origen serbio con sus opciones de clasificarse para el Masters de Londres.

 

 

Raonic, apoyado en un demoledor servicio con el que logró 21 directos, atenazó al número dos del mundo, y acabó imponiéndose por 7-6(5) y 7-5 en una hora y 33 minutos, lo que obliga al español David Ferrer a ganar en el último partido de la jornada al japonés Kei Nishikori, si quiere acudir a la capital británica, donde no falla desde 2010.

 

La victoria era el único resultado que servía al canadiense para mantener la pugna con Ferrer para acudir al torneo que a final de temporada reúne a los ocho mejores del año. Y tenía que conseguirla contra un rival al que nunca había derrotado en seis partidos anteriores.

 

Pero el joven jugador de 23 años, sacó su mejor arma, su servicio meteórico, con frecuencia por encima de los 230 kilómetros por hora (218 de media). Y anotó hasta 21 puntos directos, con un porcentaje de primeros del 67 por ciento y con una eficacia del 85 por ciento de los puntos ganados con su primero.

 

El primer set fue una sucesión de saques, más fuertes los del canadiense y más ajustados los del suizo, un guión que abocaba al juego de desempate, donde Raonic fue muy superior hasta acabar esta manga con un preciso servicio directo.

 

Al suizo se le complica su objetivo de arrebatar el número uno a final de temporada al serbio Novak Djokovic y sumar así su sexto año en la cresta del ránking, algo que sólo ha logrado el estadounidense Pete Sampras.

 

Por delante le queda todavía la oportunidad de hacerlo en el Masters de Londres y de sumar algún punto en la final de la Copa Davis que enfrentará en tres semanas a Suiza contra Francia en Lille. OB