Es fácil enamorarse del equipo que paga las quincenas, como ya le ocurrió a Raúl Jiménez, después de tres partidos vistiendo la camiseta del Atlético de Madrid. Pero lo difícil en Europa es ganar el amor de aficionados y patrones. Eso sólo se gana de una forma.

 

Cuando terminó su primer año en el Atlético de Madrid, Hugo Sánchez tuvo que sacar dinero de su bolsa para que el equipo español no lo regresara. Su desempeño con apenas ocho goles en la Liga fue decepcionante para un delantero que llegaba precedido de un aura de goleador y que encima era odiado por la afición.

 

Hugo recurrió al dinero que los colchoneros le adeudaban de su contratación, para financiar lo que sería el sueldo del segundo año. Se la jugó y convenció al Atlético de Madrid de mantenerlo un año. Los resultados llegaron rápido y el amor del público también, aunque no dejaron pronto de llamarlo “indio”. En su segundo año logró 15 goles, y en el año de su despedida, cuando fue acusado de traición por marcharse al Real Madrid, hizo 19 consiguiendo el primero de los cinco Pichichis que ganaría en fila.

 

A Luis García la fortuna le sonrió diferente. Hasta hoy es el mexicano que más goles ha anotado en su primer año en Europa, con 17 goles en 28 partidos de liga. El delantero llegó bien aceitado de México, en donde tenía perfeccionado su remate de volea y acumulaba dos títulos de goleo consecutivos.

 

Pero a Luis lo que se le acabó fue la motivación, salió del Atlético tras su segundo año, porque tuvo un desencuentro con la directiva del equipo. Aparentemente le dio por la fiesta su enorme talento pareció desaparecer de repente. Su cuota goleadora bajó y fue transferido a la Real Sociedad, en donde anotó ocho goles antes de volver a México.

 

Javier Hernández enamoró a todos desde el principio. El delantero anotó 13 goles en sus primeros 27 partidos de liga, pero un total de 20 si se cuentan participaciones en otras competencias locales y europeas y se convirtió en un astro del futbol internacional. Pero su estrella decayó sin mayor explicación, después de conseguir 18 goles en la temporada 2012/13. Al año siguiente la banca, y en este su futuro está en el aire.

 

Raúl Jiménez enfrentará lo mismo que han enfrentado sus tres predecesores más destacados. No son los únicos mexicanos en jugar en Europa, pero sí los que llegaron a equipos sin tiempo para darse lujos como la paciencia. El Atlético de Madrid ya es criticado apenas después de la primera fecha por no pasar del empate ante el Rayo Vallecano, apenas tres días después de ganar la Supercopa al Real Madrid.

 

El puesto que más sufre por esa presión es del encargado de hacer los goles. Para suerte del mexicano, él no es la contratación bomba de la delantera colchonera, sino Mario Mandzukic, el delantero croata que firmó 46 goles con el Bayern Múnich y tiene 28 años.