La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) mantiene en 2.7 por ciento su pronóstico de crecimiento para 2014, y anticipó que éste se acelerará de manera sostenida en los próximos años al ponerse en acción las reformas estructurales.

 

El titular de la dependencia, Luis Videgaray Caso, señaló que el crecimiento económico se acelera conforme a lo esperado, después de un bajo crecimiento en el primer trimestre del año.

 

En entrevista radiofónica, apuntó que con base en cifras recientes, la Secretaría de Hacienda mantiene en 2.7 por ciento su pronóstico de crecimiento para 2014, el cual implica una recuperación en la segunda parte del año.

 

Cabe recordar que en mayo pasado Hacienda bajó a  2.7 su pronostico de crecimiento,  debido a que la economía mexicana fue golpeada en el primer trimestre del año por la débil evolución del mercado de Estados Unidos y el alza de impuesto aprobados por la reforma fiscal de 2013.

 

Refirió que el próximo 21 de agosto se conocerá el dato del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre, pero destacó que ya se empiezan a ver indicadores que van en la dirección correcta, como los de la construcción, el empleo formal y el consumo privado.

 

“Ahora la buena noticia es que con la implementación de las reformas estructurales, incluyendo la energética, pero no sólo esta reforma, al ponerse en acción estas reformas, podremos acelerar nuestro crecimiento de manera sostenida”, argumentó.

 

El secretario de Hacienda calificó como “un cambio histórico para el país” la reforma energética y sus leyes reglamentarias promulgadas este lunes, y resaltó que tendrá un impacto positivo sobre la economía familiar, pero con efectos graduales.

 

Señaló que a partir de la entrada en vigor de estas leyes secundarias, las tarifas eléctricas bajarán en un plazo de dos años, de acuerdo con cálculos de la Secretaría de Energía.

 

En tanto, continuó, desde 2016 habrá diferentes marcas de gasolina, en 2017 los particulares podrán importar gasolinas, y en 2018 se liberará el precio de estos combustibles.

 

Afirmó que esta competencia entre gasolineras y marcas de combustibles beneficiará a la economía familiar, pues permitirá que pueda bajar su precio.

 

Además, se estima que la inversión en el sector de hidrocarburos podrá duplicarse hacia el final de la administración, lo que generará una gran cantidad de empleos, calculados entre 200 mil y 250 mil plazas adicionales al año, en particular en las áreas de explotación petrolera.

 

El funcionario federal resaltó que esta es la reforma estructural que mayor impacto podrá tener en el crecimiento económico, lo que implica más oportunidades de desarrollo y una mejor economía familiar para la gente.

 

“Son diversas formas en las cuales la reforma energética va a tener un impacto perceptible, relevante, en la economía familiar; no lo va a tener el día de hoy, no lo va a tener el día de mañana, pero sí lo vamos a poder palpar, a sentir de manera muy concreta en los próximos años”, aseguró.

 

Expuso que parte de los resultados de esta reforma se van a ver en esta administración, como en materia de tarifas eléctricas, liberalización de ventas de gasolina e inversión, pero precisó que el presidente Enrique Peña Nieto “no está administrando el gobierno, su objetivo es transformar al país”.

 

“Esta es una reforma con una visión de país, no con un objetivo personal de corto plazo. Muchos de los beneficios de la reforma están pensados para los próximos años, para las próximas décadas, más allá del término de la administración del presidente Peña Nieto”, acotó.

 

Sobre el pronunciamiento de una consulta popular para ratificar la reforma energética, puntualizó que esa será una decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y lo que le toca el Ejecutivo es ejecutar este cambio estructural.

 

En cuanto a la propuesta de algunos actores políticos para llevar a cabo una consulta popular para elevar el salario mínimo, opinó que el propósito de este ejercicio es positivo, porque aumentar el minisalario debe ser uno de los fines de la política económica.

 

“Por supuesto el gobierno de la República no objeta el propósito de estas iniciativas, particularmente la consulta”, señaló el encargado de las finanzas públicas en declaraciones al periodista Joaquín López Dóriga.

 

No obstante, precisó, en la propuesta del Partido Acción Nacional (PAN) no queda claro el cómo sería este incremento en el salario mínimo, por lo cual es necesario conocer estas definiciones a fin de evaluar su impacto integral en la economía.

 

Videgaray Caso reconoció que el salario mínimo en México “es insuficiente para cubrir las necesidades de la población, pero lo tenemos que debatir con toda seriedad y no hacer de este debate exclusivamente una pancarta política”.

 

Aunque es “muy vendedor” plantear un aumento al salario mínimo, porque todos están de acuerdo en ello, subrayó que debe debatirse y analizarse con profundidad cómo puede hacerse esto como país, sin que tenga efecto sobre variables como la inflación, el desempleo, la informalidad o las oportunidades para que jóvenes encuentren un empleo.

 

Cuestionado en torno a las facilidades anunciadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para que las asociaciones religiosas puedan cumplir sus obligaciones en materia de comprobación fiscal y contabilidad electrónica a partir de enero de 2015, aclaró que el régimen fiscal de estas asociaciones no ha cambiado.

 

Precisó que las asociaciones religiosas mantienen su carácter de no contribuyente, es decir, no pagan impuestos, pero sí los retienen, por lo cual tienen que informar al fisco de las operaciones que realizan y llevar una contabilidad.

 

Lo que se está haciendo, precisó, es que al igual que el resto de los actores económicos, las asociaciones religiosas migren del cumplimiento de sus obligaciones fiscales en papel a una comprobación electrónica, y para ello el SAT les concedió la posibilidad de que lo hagan a partir de enero del año próximo.