WASHINGTON. Lo que solía ser un debate para determinar cómo arreglar un sistema fallido y suministrar un camino a la ciudadanía para millones de personas se ha vuelto ahora una carrera contra el tiempo para decidir cómo reforzar las patrullas fronterizas y enviar de regreso rápidamente a la gente a sus países de origen.

 

El aumento repentino en el número de familias y menores de edad no acompañados por adultos procedentes de Centroamérica ha vuelto a concentrar la atención en la inmigración, pero no en los términos que pretendían el presidente Barack Obama y los defensores de los inmigrantes.

 

Obama propuso cambiar las leyes inmigratorias para dar a los millones de inmigrantes que ya están en el país sin autorización una vía a la ciudadanía, reforzando a la vez la seguridad fronteriza. Cuando los republicanos se quejaron, el presidente amenazó actuar por cuenta propia, pero ahora la Casa Blanca dice que está concentrada en enfrentar el influjo de inmigrantes sin documentación y deportarlos tan rápidamente como se pueda.

 

Los legisladores republicanos se habían opuesto a una reestructuración amplia de las leyes inmigratorias este año. Ahora reclaman acción legislativa para contener el influjo de centroamericanos. Algunos republicanos incluso desean que Obama tome medidas decisivas por su cuenta, después de acostumbrarse a criticarlo por considerar que había abusado de sus prerrogativas ejecutivas.

 

La división sigue generalmente las líneas partidistas, pero también ha causado algunas disensiones entre los demócratas.

 

Algunas preguntas y respuestas sobre la situación:

 

PREGUNTA. ¿Han disminuido los cruces fronterizos de inmigrantes sin autorización?

 

Sí. Entre 1900 y 2007 las capturas de personas que entraban en esa situación promedió un millón 170 mil por año; algunas de las cifras más elevadas fueron de 1998 a 2000. Para 2012 habían bajado a casi 365 mil. El grupo Pew Hispanic Center (Centro Hispánico Pew) calcula que el número de inmigrantes sin documentación en el país es ligeramente superior a los 11 millones.

 

P. ¿Qué características tiene el aumento reciente?

 

R. El influjo se debe mayormente a familias con niños o de menores que llegan solos. Entre octubre de 2012 y fines de septiembre, la Patrulla Fronteriza capturó a unos 24 mil niños no acompañados en la frontera, pero entre octubre y fines de junio, la cifra subió a 57 mil. Jeh Johnson, secretario de Seguridad Nacional, dijo al Congreso que la cifra se acelera con tal rapidez que podría ascender a 90 mil para fines de septiembre. La mayoría proviene de El Salvador, Honduras y Guatemala.

 

P. ¿Por qué la abundancia de niños?

 

En 2008, en los últimos días de la presidencia de George W. Bush, el Congreso aprobó una ley para proteger a los niños del tráfico de pandillas y delincuentes. Estableció un sistema para suministrar ayuda humanitaria y posible asilo a niños víctimas del tráfico humano y de quienes enfrentan amenazas continuas en sus países.

 

El sistema suministra un proceso más expedito para los niños de México y Canadá. El proceso es diferente para menores de otros países. Se les permite presentar su caso directamente a un juez de inmigración. Este proceso puede demorar años debido al enorme atraso en los casos. Mientras tanto, estos niños pueden permanecer en Estados Unidos, ya sea con familiares o con patrocinadores mientras aguardan sus audiencias.

 

P. ¿A qué se debe el aumento súbito en los casos?

 

El delito, la violencia de las pandillas, la pobreza en Centroamérica, el deseo de reunirse con los padres u otros familiares. Funcionarios de la Casa Blanca dicen que los contrabandistas han persuadido a los familiares a pagarles para traer a los niños a Estados Unidos.

 

Los republicanos acusan a Obama de decidir en 2012 que determinados inmigrantes que llegaron sin autorización antes de 2007 y antes de cumplir los 16 años podían demorar su proceso inmigratorio y ser elegibles para autorizaciones de trabajo. Los críticos dijeron que esa situación alentó a los menores a venir a Estados Unidos creyendo que les permitirían quedarse aunque no fuese así.