NACIONES UNIDAS. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, urgió hoy al Consejo de Seguridad a declarar un embargo de armas en Siria y llamó irresponsables a las fuerzas extranjeras que siguen dando armamento al gobierno o a rebeldes de ese país.

 

En un discurso inusualmente severo ofrecido en la Sociedad de Asia en Nueva York, Ban afirmó que resulta esencial detener el flujo de armas a Siria porque la solución al conflicto en ese país no es militar, sino de orden político.

 

“Urjo al Consejo de Seguridad a imponer un embargo de armas. Si las divisiones en el Consejo continúan impidiendo tal paso, urjo a los países a que lo hagan de manera individual”, afirmó.

 

El titular de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) indicó que los países vecinos deben prohibir firmemente que sus fronteras y espacio aéreo sean usados para transportar y contrabandear armas a Siria, cuyo conflicto ha causado desde marzo de 2011 la muerte de al menos 150 mil personas.

 

“Es irresponsable que poderes y grupos extranjeros den continuo apoyo militar a las partes en Siria que están cometiendo atrocidades y violando de manera flagrante los principios fundamentales de los derechos humanos y el derecho internacional”, fustigó.

 

Ban reconoció que el embargo de armas podría perpetuar un desequilibrio ya existente entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes, dado el arsenal en poder del ejército sirio, pero insistió que la única salida real a la guerra civil es la negociación.

 

Señaló que el uso indiscriminado que hace el gobierno de bombas de barril, misiles SCUD y artillería, así como los ataques de mortero por parte de la oposición y las tácticas terroristas usadas por extremistas apuntan a la urgencia de detener la muerte y destrucción en Siria.

 

El llamado para declarar un embargo de armas fue parte de un plan de seis puntos que delineó Ban con el objetivo de que la comunidad internacional tuviera un mapa de la ruta que debería seguirse a futuro para terminar con la guerra en Siria.

 

Otro de los puntos que el titular de la ONU subrayó es que el conflicto en Siria ha creado un campo fértil para grupos extremistas, inspirados por Al-Qaeda, que han incrementado el nivel de violencia y exacerbado las tensiones sectarias.

 

En ese sentido, advirtió que pese a las diferencias que existan respecto del futuro de Siria, el mundo debe eliminar el financiamiento y apoyo a organismos designados como terroristas por el Consejo de Seguridad, como Al-Nusra y el Estado Islámico de Irak y el Levante.

 

“La guerra sectaria es un desastre para todos. Genera un círculo vicioso de polarización y terrorismo. Es crucial para los líderes de la región, políticos y religiosos, llamar a la calma y evitar un contagio adicional”, enfatizó.

 

Informó que en los próximos días anunciará a su representante especial para Siria, en sustitución de Lakhdar Brahimi, quien en mayo pasado presentó su renuncia al cargo.