El subgobernador del Banco de México (Banxico), Manuel Sánchez González, señaló que la recuperación de la economía mexicana será de forma gradual durante 2014 y ligeramente mayor en el año próximo.

 

Al participar en la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer, dijo que a pesar de los resultados económicos moderados que se registraron el primer trimestre del año, hubo varios indicadores que impulsaron el crecimiento en dicho periodo.

 

Entre ellos la producción manufacturera, la cual observó una recuperación en la demanda de proveniente de Estados Unidos, luego del mal clima que se registró en ese país a principios de año.

 

Además, expuso, se registró un ligero dinamismo en el sector servicios, sobre todo los relacionados con el comercio exterior.

 

Sin embargo, explicó que uno de los indicadores negativos fue el sector de la construcción, el cual cayó por séptimo mes consecutivo, y que frenó fuertemente la economía.

 

De tal forma, destacó que la rapidez de la recuperación económica de México dependerá de la interacción de muchos factores, algunos de ellos adversos y que ya están superados, como el desabasto de gas o la incertidumbre por la reforma fiscal.

 

Entonces la recuperación del país depende en gran medida de lo que se observe en la economía de Estados Unidos, que probablemente se fortalecerá en los próximos trimestres, así como de las reformas estructurales, señaló.

 

“Desde luego tomará cierto tiempo para que se concreten los resultados de las reformas, pero las expectativas y la confianza de que el país se está transformando seguramente puede impulsar los planes de inversión y creación de empresas”, destacó.

 

De tal forma, señaló que el Banxico prevé que estos factores favorables “van a tener un impulso importante para la economía, sobre todo en la segunda parte del año, cuando se vea más clara la recuperación de Estados Unidos”.

 

Dijo que ante dicho panorama, la recuperación en México será gradual y pronosticó un intervalo de crecimiento entre 2.3 por ciento y 3.4 por ciento para este año, mientras que para 2015 será de 3.2 a 4.2 por ciento.

 

En cuanto a la inflación, señaló que tras los incrementos de diciembre y principios de enero en transporte público, así como por los aumentos tributarios debido a la reforma fiscal, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en la primera quincena de mayo en 3.44 por ciento.

 

Sin embargo, destacó que hay una confianza de que la inflación general retomará su convergencia hacia el objetivo propuesto por el banco central, de 3.0 por ciento, aproximadamente.

 

En el encuentro, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, dijo a su vez que la agenda de reformas que México implementa tiene como objetivo central mejorar la productividad, en particular de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

 

El funcionario expuso que uno de los grandes obstáculos para la productividad tiene que ver con la informalidad.

 

“Es un hecho que si seguimos abordando el problema de la informalidad con los mismos instrumentos y las mismas estrategias no podemos esperar resultados distintos”.

 

De ahí, continuó, al partir de la premisa de que la informalidad es una decisión económica y que se toma a partir de incentivos, los instrumentos de política pública tienen que generarlos para que quien hoy está en la informalidad tenga razones para migrar a la formalidad.

 

Refirió que por ello se han creado dos instrumentos que son completamente nuevos, con los que no contaba el Estado mexicano en el pasado, y que son el Régimen de Incorporación Fiscal y el Régimen de Incorporación a la Seguridad Social.

 

Se trata de ofrecer a quienes están en la informalidad un nuevo acuerdo que les permita, por un lado, de manera gradual, a través de una transición de 10 años, empezar poco a poco a pagar impuestos y de manera simplificada, así como al mismo tiempo tener acceso a la seguridad social con cuotas subsidiadas.

 

Así, señaló, al día de hoy se tienen ya prácticamente 4.2 millones de contribuyentes que se han inscrito en el nuevo Régimen de Incorporación Fiscal.

 

En el antiguo Régimen de Pequeños Contribuyentes, los llamados Repecos, se tenían 3.6 millones de contribuyentes, por lo que el nuevo régimen está generando ya una atracción mayor, destacó.

 

“Este es un ejemplo muy claro de un instrumento de política pública nuevo, de una nueva forma de pensar en el problema de la informalidad”, puntualizó.

 

Sin embargo, reconoció que el reto es de comunicación, de explicar a quienes están hoy en la informalidad que realmente les conviene tomar este paso, y para ello se ha tenido una gran colaboración con el sector privado, como por ejemplo el Consejo Coordinador Empresarial.

 

Cuando se accede a la formalidad se accede a créditos, a capacitación, a formación de capital fijo, lo que puede permitir un crecimiento, no solamente mayor, sino mejor distribuido y repartido en todas las regiones del país, añadió el funcionario.