Los 70 profesores que ganan más que el presidente Enrique Peña Nieto o los mil 440 docentes de más de 100 años quedaron lejos de la celebración oficial del Día del Maestro. En Los Pinos todo fue festejo y risas, pero no faltó la sentencia del mandatario: la reforma educativa sigue adelante, a pesar de las resistencias en las entidades del país.

 

La fiesta inició a las 10:00 de la mañana en el salón Adolfo López Mateos de la residencia presidencial. Un centenar de profesores desayunaron de manera privada con el Presidente de la República.

 

El menú ofrecido a los profesores estuvo compuesto por huevos revueltos a la mexicana en cazuela de maíz, tulipán de galleta con fruta, jugos, café, té y pan dulce. Por cerca de una hora, los maestros, encabezados por su líder sindical, Juan Díaz de la Torre, departieron. “Uno guarda en su corazón todos los momentos que vivimos en las aulas”, les dijo el mandatario.

 

Tras el desayuno inició la ceremonia formal, en la cual, contrario a la tradición, el líder magisterial se sentó unos cuantos lugares alejados del Presidente.

 

El primer discurso estuvo a cargo de uno de los 128 docentes galardonados por su excelencia educativa. Manuel Pérez Durán, originario de Querétaro, quien tal vez por el nerviosismo de estar en la “casa del Presidente” mostró serias deficiencias en la lectura de su discurso.

 

Más tarde, Peña Nieto aprovechó para evocar a sus profesores de primaria: “yo sí los recuerdo, los recuerdo por nombre, por el carácter de cada uno de ellos. A la maestra Martita de primero; Jobita de segundo; Carmelita de tercero; al maestro Vicente, de Atlacomulco, que fue mi maestro de cuarto; Elenita de quinto y Martita de sexto, que bueno que no me equivoqué pero sí hice un buen repaso de todos mis maestros”.

 

LA REFORMA SIGUE EN MARCHA

 

En su discurso, el Presidente consideró que “la educación de calidad no debe ser privilegio de unos cuantos”, por lo cual, afirmó, la reforma educativa sigue adelante a pesar de las resistencias en las entidades del país.

 

Resaltó el compromiso del gremio magisterial, al cual, este año el gobierno federal otorgará un aumento de 6.24%, producto de una negociación de la cúpula del SNTE y la Secretaría de Educación que, por primera vez, se aplicará de manera automática en todo el país.

 

La transformación educativa, dijo el mandatario, ha tenido avances significativos como el Servicio Profesional Docente, el Sistema Nacional de Evaluación, el censo magisterial, más de 15 mil 300 escuelas de tiempo completo, 240 mil computadoras portátiles entregadas, entre otros.

 

El jefe del Ejecutivo adelantó que para 2015, en conjunto con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía levantarán un censo en el nivel medio superior, “tendremos información más precisa de todos los niveles obligatorios”.

 

Tras la promulgación de la reforma educativa y la armonización de ésta en los estados, la siguiente etapa es llegar a la “autogestión de las escuelas. Para ello, próximamente se emitirán los lineamientos, así como los correspondientes para el expendio y distribución de alimentos en las escuelas”.

 

LOS EJÉRCITOS MAGISTERIALES

 

Por su parte, Juan Díaz de la Torre, líder del SNTE, indicó que a pesar de las campañas de “descrédito” contra el gremio magisterial los maestros se han mantenido firmes “en tiempos difíciles de oscuridad y violencia” y los comparó con un ejército de la educación.

 

Al final, los maestros invitados junto a las autoridades, entre quienes se encontraba el titular de la SEP, Emilio Chuayffet, se tomaron la foto oficial con el presidente en la explanada Francisco I Madero de Los Pinos.

 

En las calles, la CNTE amaga con insurgencia

 

En paralelo a la ceremonia en la residencia presidencial, unos dos mil maestros adheridos a la CNTE marcharon por calles de la Ciudad de México para reiterar su rechazo a la reforma educativa y exigir al gobierno federal el cumplimiento de su pliego de demandas. De lo contrario, dijo uno de los dirigentes, existe la probabilidad de una “gran insurgencia magisterial”.

 

En conferencia de prensa previa a la marcha, Juan José Ortega, dirigente de la Sección 18 en Michoacán señaló que en lo que resta de mayo las autoridades pueden resolver los planteamientos de la disidencia, a través del diálogo, pues de no ocurrir esto se reactivarán las movilizaciones en todo el país, incluyendo el cierre de autopistas, aeropuertos, puertos y fronteras.

 

“En otras condiciones nos reservamos el derecho de accionar, de activar y de tener acciones de mayor presión, dado que es el mandato de nuestras bases (…) en todos los estados hay inconformidad, hay la posibilidad de la gran insurgencia magisterial que ellos mismos están propiciando”, advirtió el docente.

 

El pasado 1 de mayo la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) entregó su pliego de demandas a la Secretaría de Gobernación (Segob), que incluyen, entre otras, la exigencia de que ningún docente sea removido de su cargo; la homologación de los sueldos de los maestros; la regularización de los pagos de los maestros; y la creación de un nuevo modelo educativo.

 

Después del encuentro realizado la tarde del miércoles en la Segob con funcionarios de esta dependencia, así como de las secretarías de Hacienda, de Educación y de Comunicaciones y Transportes, los líderes de la Coordinadora y sus seguidores se enfilaron nuevamente al edificio de Bucareli. Ahí, una comisión ingresó para emplazar a los funcionarios a responder antes del 31 de mayo.

 

El contingente partió después de las 10 de la mañana desde la normal hacia la Segob; poco después la movilización concluyó con mitin en Avenida Juárez y Eje Central, frente al Palacio de Bellas Artes, al desistir en su intento de ingresar al Zócalo capitalino debido al cerco de granaderos desplegados por las autoridades del Distrito Federal.

 

DATO

 

3 mil profesores marcharon; la mayoría provenía de Oaxaca, aunque también había contingentes de Guerrero, Chiapas, Michoacán, Veracruz y otras 15 secciones estatales de la CNTE

3 mil policías desplegó la Secretaría de Seguridad Pública del DF para garantizar la seguridad de los manifestantes, de los capitalinos y de los automovilistas