El sindicado de jugadores y la liga aprobaron la ampliación de las suspensiones para todos los profesionales que violen el programa antidopaje que existe actualmente dentro del béisbol profesional de las Grandes Ligas.

 

A partir de este año, los jugadores de béisbol suspendidos durante la temporada por una violación de drogas para mejorar el rendimiento, no podrán participar en la fase final de acuerdo a los nuevos cambios que han sido hecho en el programa antidopaje y aprobado hoy, viernes.

 

La ampliación del castigo es el más significativo dentro del programa antidopaje en los últimos ocho años.

 

El sindicato de jugadores y la liga informaron que el castigo se incrementará de 50 a 80 juegos en los profesionales que cometan la infracción por primera vez y de 100 a 162 –toda la temporada completa–, para aquellos que lo hagan por segunda vez.

 

Una tercera violación significaría la suspensión de por vida dentro de la competición del béisbol profesional.

 

Las Grandes Ligas comenzaron a establecer pruebas antidopaje con sanciones a partir del 2004 cuando solo eran 10 partidos para aquellos peloteros que diesen positivo al dopaje por primera vez y en el 2006 se incrementó hasta los 50 juegos.

 

Los propios jugadores tras los graves casos de dopaje que se han producido y que han generado todo tipo de sombras y dudas sobre la limpieza del deporte del béisbol profesional han sido los que más han exigido acabar con la “lacra” del dopaje.

 

Si bien hubo suspensiones en las Grandes Ligas de 2 a 4 por año entre 2008 y el 2011, el número aumentó a 12 en 2012, y 14 jugadores fueron penalizados después de la investigación de la clínica anti-envejecimiento Biogénesis del año pasado.

 

Entre ellos estaban los All-Stars, los dominicanos Jhonny Peralta y Nelson Cruz, el Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Nacional, Ryan Braun, y el tres veces MVP de la Americana, Alex Rodríguez, suspendido por toda la temporada del 2014.

 

“Nuestra esperanza es que los ajustes que hemos hecho consigan reducir el número de violaciones a cero”, declaró el nuevo jefe del sindicato, Tony Clark, un exjugador que también llegó al Partido de las Estrellas.

 

Clark admitió que en el caso de que eso no suceda, por la razón que sea, su filosofía será la de avanzar con toda la experiencia que hayan adquirido.

 

“Vamos a volver a evaluar y avanzar desde allí. Pero tengo la esperanza y confianza que los jugadores tomen las decisiones correctas que son mejores para ellos, por su carreras y para la integridad del juego”.

 

Peralta y Cruz regresaron de sus suspensiones a tiempo para participar en la fase final, lo que enfureció a algunos de los profesionales.

 

Clark señaló que los miembros del sindicato querían asegurarse de que un jugador sancionado no pueda volver a la competición de la fase final porque su decisión de consumir substancias prohibidas la hizo al principio del año y debe sufrir las consecuencias durante toda la temporada.

 

Además de la prohibición de la fase final, los jugadores que sirven suspensiones por dopaje no serán elegibles para recibir dinero automático, pero podrán recibirlo de acuerdo a la decisión que tengan sus compañeros de equipo.

 

Además, un jugador que cumpla la suspensión durante toda la temporada tampoco podrá recibir salario.

 

“Aunque teníamos el programa más estricto en el deporte profesional antes de estos cambios, estoy comprometido a buscar constantemente formas de mejorar el programa con el fin de erradicar las drogas para mejorar el rendimiento del juego”, destacó el comisionado del béisbol profesional, Bud Selig, en un comunicado.

 

Un mediador independiente tendrá el poder de reducir una suspensión por una primera o segunda violación de pruebas hasta en un 50 por ciento si un jugador resulta por “pruebas claras y convincentes” de que un resultado positivo no fue causado por su “culpa o negligencia significativa”.

 

Sin embargo, las sanciones no pueden ser reducidas en los casos de substancias relacionadas con la testosterona, la hormona del crecimiento humano, boldenona, nandrolona y estanozolol, que incrementan el volumen muscular y el rendimiento en el campo.

 

Dentro de la temporada las pruebas de orina al azar aumentarán de 1.400 a 3.200 en general, además de los dos mínimos para cada jugador, y las pruebas de la temporada baja se elevarán de 250 a 350.

 

Habrá 400 recolecciones de muestras de sangre aleatorios usados para detectar la hormona de crecimiento humano, además de la obligatoria para cada jugador durante el entrenamiento de primavera.

 

Los jugadores que den positivo a esteroides, que no permitan reducción de sus penas, recibirán seis pruebas de orina al azar adicionales y tres análisis de sangre más al año por el resto de sus carreras profesionales.

 

Los profesionales extranjeros que entran en las Grandes Ligas y los que no están sujetos al programa de pruebas antidopaje de las mayores y las menores por lo menos durante un año completo, se les requerirá tomar orina y análisis de sangre antes de la firma de sus contratos.

 

“Hay ciertas consideraciones que tenemos que hacer en un esfuerzo para que los jugadores que están haciendo bien las cosas de forma correcta no se vean afectados de manera adversa más de lo necesario”, valoró Clark.