La trayectoria cinematográfica de Arturo Ripstein será distinguida con la Medalla Bellas Artes 2013, el próximo lunes en la Sala Manuel M. Ponce de dicho recinto.

 

Este reconocimiento será el primero que se entrega a un realizador por su creación cinematográfica, y será para Ripstein, quien a lo largo de casi cinco décadas ha sido objeto de grandes reconocimientos nacionales e internacionales.

 

“Estoy muy agradecido y me siento honrado con esta distinción”, manifestó el director en un comunicado de prensa, tras reconocer que siempre es más grato ganar que perder premios y “he perdido muchísimos más de los que he ganado”.

 

Desde 1993, la Medalla Bellas Artes es la máxima distinción con la que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), reconoce a creadores, intérpretes y figuras predominantes del país con una trayectoria sobresaliente por más de 20 años y que con su obra contribuyen a la promoción y difusión de la cultura nacional.

 

Los galardonados del 2013 son el arquitecto Carlos Mijares; el artista plástico Luis Nishizawa; el director teatral y dramaturgo Abraham Oceransky; la escritora Elena Poniatowska; además del realizador Ripstein.

 

Hijo del productor Alfredo Ripstein Jr., el cineasta se formó en los sets cinematográficos desde que era niño y cuando adolescente trabajó como asistente de sonido, edición, jala cables y doble de acción.

 

Incluso colaboró con Luis Buñuel en la cinta “El ángel exterminador”, de quien aprendió más cuestiones éticas sobre la creación fílmica que técnicas.

 

“Con Luis Buñuel me di cuenta de que detrás del cómo se hace, está el qué se hace. Estoy convencido que la manera de contar el cuento, es el cuento”.

 

A los 22 años debutó como director en 1965 con la cinta “Tiempo de morir”, a partir de un guión de Gabriel García Márquez y la colaboración de Carlos Fuentes.

 

Su obra fílmica se traduce en más de 40 trabajos cinematográficos lo mismo en cortometraje, documental y largometraje, así como materiales audiovisuales para instituciones públicas o telenovelas.

 

Algunas de sus películas más sobresalientes son “El castillo de la pureza”, “El lugar sin límites”, “El imperio de la fortuna” y “Profundo carmesí”, entre otras.

 

En noviembre del año pasado estrenó “Las razones del corazón”, su más reciente película, inspirada en la novela de “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert, con un guión escrito por Paz Alicia Garciadiego, su guionista de cabecera desde hace casi tres décadas, de quien afirma, con ella “encontró su otra voz”.

 

Ripstein, a sus 70 años de edad, prepara su siguiente filme, el cual está basado en hechos reales, a partir de un guión original que escribió Garciadiego.

 

Ganador dos veces de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián por “Principio y fin” y “La perdición de los hombres”, el cine de Ripstein ha tenido resonancia internacional, lo mismo en Europa que América Latina, donde es considerado un director de culto.

 

En su cine, habita el gusto por explorar la sordidez, los personajes oscuros sumidos en su propia devastación, el humor y la ironía, así como el uso recurrente del plano secuencia, que le han dado un toque distintivo a su obra y la ubica en el llamado cine de autor.

 

A través de sus películas, Arturo Ripstein ha explorado las posibilidades del enamoramiento, desde el amor no correspondido, hasta el amor más enloquecido, porque como ha comentado el amor puede cuestionarse, lo que no se puede cuestionar es su fuerza.

 

Para Ripstein hay un gusto por la comedia y en cada uno de sus filmes ha intentado utilizar recursos para detonar el humor, “la comedia es el género al que mejor reacciono”, pero ha sido el melodrama lo que ha marcado su carrera en el cine.