La arquidiócesis de Los Ángeles acordó pagar 13 millones de dólares a supuestas víctimas de abuso sexual por parte de un sacerdote católico mexicano que estuvo de visita en la ciudad en 1987, informaron hoy los abogados.

 

El mexicano Nicolás Aguilar Rivera, estuvo como sacerdote visitante en varias parroquias de la diócesis de Los Ángeles durante aproximadamente nueve meses en 1987, tiempo en el cual las autoridades creen que abusó de cerca de dos docenas de niños.

 

Aguilar Rivera viajó a México en enero de 1988, poco antes de que las autoridades expidieran una orden de arresto en su contra por las denuncias de los supuestos abusos.

 

El acuerdo anunciado hoy por los abogados de los demandantes y confirmado por abogados de la arquidiócesis, fue logrado en la tarde del viernes pasado y adjudica aproximadamente 1 millón de dólares a cada una de las supuestas víctimas.

 

De los 17 denunciantes, 11 alegaron abusos por parte de Aguilar Rivera, mientras otras seis dicen haber sufrido abuso por parte de otros cuatro sacerdotes.

 

Aguilar Rivera, a quien recientemente la Iglesia Católica le retiró su investidura sacerdotal en ausencia, ha estado huyendo de las autoridades durante más de 25 años y los investigadores creen que está en México.

 

El acuerdo anunciado hoy cierra los casos de denuncias contra sacerdotes por abuso sexual en la arquidiócesis de Los Ángeles, la más grande del país con más de 280 parroquias y cerca de 5 millones de fieles, ahora bajo el liderazgo espiritual del arzobispo hispano, Monseñor José Gómez.