TEXAS. Un cártel mexicano es sospechoso de incendiar la casa de un investigador antinarcóticos del sur de Texas en represalia por las incautaciones de drogas en la frontera, afirmó el miércoles un fiscal de distrito local.

 

El fuego fue provocado intencionalmente el martes por la madrugada, dijo Omar Escobar, fiscal del condado de Starr. La casa se encontraba justo al oeste de Rio Grande City.

 

El investigador trabajaba con la fuerza especial del Area de Narcotráfico de Alta Intensidad, un organismo en el que colaboran varias agencias gubernamentales, agregó Escobar.

 

La fiscalía recibió una amenaza no especificada a fines del año pasado de parte de elementos del cártel del Golfo que operan al otro lado del río Bravo en Camargo, México, señaló. El mensaje, transmitido por informantes, pedía que disminuyeran las incautaciones de drogas.

 

“En lo que respecta a la orden, estamos bastante seguros de que provino de la plaza de Camargo, controlada por el cártel del Golfo”, dijo Escobar. Su personal está vigilando con extremo cuidado, pero “vamos a trabajar con mayor firmeza, no con menor firmeza”.

 

Un funcionario en la oficina policial del condado de Starr, que investiga el caso, dijo que es demasiado pronto como para saber quién es el responsable.

 

El teniente Carlos Delgado confirmó que se trató de un incendio provocado, pero señaló que hasta ahora no hay vínculos confirmados con un cártel de las drogas. Indicó que, con base en la profesión del propietario de la vivienda, es posible que se haya tratado de una represalia, pero desconoce alguna evidencia de ello.

 

El condado de Starr es una franja de la frontera escasamente poblada a unos 402 kilómetros (250 millas) al sur de San Antonio. En el lado mexicano del río Bravo hay algunos poblados pequeños como Camargo que tienen añejos antecedentes de contrabando y han seguido siendo un bastión del cártel del Golfo.

 

El volumen de narcóticos incautados en el condado de Starr hace imposible señalar algún caso particular que pudiera haber desatado la presunta represalia, dijo Escobar.

 

La vivienda, la cual estaba en construcción y había sido completada en unas tres cuartas partes, se ubicaba en un vecindario residencial. No había nadie en el interior aproximadamente a las 4 a.m., la hora en que los investigadores creen que comenzó el incendio, y no se ha encontrado a ningún testigo.

 

Otras agencias estatales y federales han ofrecido apoyar.

 

“Es muy inusual que se tomen represalias contra agentes que realizan su trabajo”, afirmó Escobar.