Alrededor de 171 millones de personas en el mundo podrían salir de la pobreza si los estudiantes en los países de bajos ingresos terminaran la educación primaria con las habilidades básicas de lectura. Esto significa que 12% de la pobreza en el mundo sería mitigada con esta simple acción.

 

De acuerdo con el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2013/14 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO), una cuarta parte de los jóvenes en el mundo no adquiere los conocimientos básicos de lectura y matemáticas en la educación primaria, cifra que en México se eleva a 50%, pese a que el país es uno de los que muestran más avances en cobertura de educación básica.

 

Esta “crisis educativa”, advierte el organismo internacional, se refleja en los niveles de pobreza de los países. Incluso señala que una educación de calidad, que mejore los resultados de aprendizaje en los niños, aumenta el crecimiento económico de un país.

 

Según el informe, cada año adicional que una persona pase en la escuela la hace más propensa para que salga de la pobreza, debido a que un año de educación aumentará sus ingresos salariales 10% en promedio.

 

De acuerdo con la UNESCO, la inversión en la educación aumenta según el nivel educativo: mientras que una persona con estudios a nivel primaria puede incrementar su salario en 8%, este aumento va a 13% en la enseñanza secundaria y el 16% en el nivel terciario.

 

Asimismo, en tanto mayor es el grado educativo se asegura obtener un mejor empleo. Tan sólo en México, alrededor de 18% de las personas entre 15 y 64 años con nivel de estudios de primaria tienen un trabajo remunerado, mientras que la cifra se eleva a 63% de las personas en el mismo rango de edad con educación terciaria.

 

IMPULSO A LA ECONOMÍA

 

La educación también es un motor sustancial para el crecimiento económico, ya que el aumento en el nivel medio educativo de la población en un año se puede traducir en un crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita entre 2% y 2.5%, según cálculos de la UNESCO.

 

Por ejemplo, en América Latina el número de años que los adultos habían pasado en la escuela aumentó de 3.6 en 1965 a 7.5 en 2005. Esto contribuyó con dos tercios de la tasa media de crecimiento anual del PIB per cápita, que fue de 2.8% entre 2005 y 2010.

 

A nivel mundial se estima que existen 400 millones de personas (15% de todos los trabajadores en el planeta) que tienen un ingreso inferior a 1.25 dólares por día. Los jóvenes son los más vulnerables, se estima que 28% de este sector de la población en el mundo trabaja en esta situación.

 

Ante este panorama, el informe de la UNESCO advierte que la persistencia de la pobreza hace de vital importancia que los gobiernos consideren el tema de la educación para ayudar a reducirla.