La Comisión Intersecretarial de la Cruzada Nacional Contra el Hambre (CNCH) sesionará el próximo lunes para ampliar el número de municipios que atiende, que en una primera fase son 400, a partir de las solicitudes que han hecho llegar diversos estados y sobre todo de situaciones particulares como Michoacán, donde se incorporarán algunos.

 

La titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles Berlanga, reveló que en el Distrito Federal existe la petición de algunos delegados de incorporarse a la Cruzada “y los vamos a incluir el lunes”.

 

La funcionaria federal informó que, adicionalmente, el presidente Enrique Peña Nieto presentará un balance el martes, durante una gira de trabajo en el estado de Hidalgo, a un año de que se puso en marcha esta estrategia contra el hambre.

 

Descartó que exista el riesgo de que algunos programas sociales de los gobiernos estatales y municipales se dupliquen con los de la Federación, “porque precisamente por eso la Cruzada plantea la coordinación entre todos los niveles de gobierno”.

 

Robles Berlanga reconoció que para combatir la pobreza extrema alimentaria “no hay presupuesto que alcance”, pero lo que hace que esto se multiplique es el esfuerzo de coordinación y alineación que se realiza por los tres niveles de gobierno.

 

“Eso es lo que nos ha permitido actuar con mayor eficacia, con tiros de precisión en los polígonos donde tenemos que intervenir y con base en los indicadores”, enfatizó.

 

Aclaró que la Cruzada Nacional Contra el Hambre no tiene un presupuesto en especial, sino que articula programas y cada uno de estos tiene sus recursos y reglas de operación, y recordó que hace prácticamente un año, se publicó un Decreto “y todas las Secretarías estamos participando en la Cruzada Nacional Contra el Hambre”.

 

Mencionó que la dependencia a su cargo ha contado con la absoluta colaboración de los gobernadores de los estados, “porque todos compartimos esta causa”, y esa cooperación existe incluso en las entidades donde hay mandatarios estatales de un signo político diferente al del presidente Peña Nieto.

 

La responsable de la política social del país refirió que “en realidad no hay quien pueda oponerse a combatir el hambre y todo mundo compartimos esta causa de que prosperen los mexicanos que menos tienen”.

 

Señaló que en este año de operación de la Cruzada, a través de los programas de la Tarjeta SinHambre, de comedores comunitarios y escolares, de los huertos familiares, de la producción para la autosuficiencia y de todas las alternativas alimentarias, se ha llegado ya a la mitad de la población objetivo.

 

En esta primera fase, explicó, se consideró integrar a siete millones de personas y prácticamente se está llegando a la mitad, es decir a tres millones y medio de personas con pobreza alimentaria.

 

Los tres estados que concentran a una población muy grande que será atendida por la Cruzada son Oaxaca, Chiapas y Guerrero, donde se tiene una buena coordinación con las autoridades estatales y municipales, así como en el resto de las entidades, “porque todos compartimos esta causa”, insistió.

 

Comentó que después de este año, hacia adelante, se buscará fortalecer la estrategia, trabajando en los cinco objetivos de la Cruzada “hasta cumplir la meta de cero hambre para esos siete millones de mexicanos”.

 

La Secretara de Desarrollo Social indicó que, además, ahora ya no se habla de beneficiarios, “porque partimos de una nueva visión, de un enfoque de derechos”.

 

“No se trata de prebendas, no son dádivas, se trata de una visión que rebase el asistencialismo, que considera que todos estos mexicanos son ciudadanos con derechos, y que además la Constitución consagra estos derechos y exige que todos y todas tengan acceso a la salud, educación, alimentación y a la seguridad social”, agregó.

 

Sostuvo que en este esfuerzo, se ha recibido una reacción muy positiva de la gente, que ha integrado más de 55 mil Comités Comunitarios a lo largo y ancho del país, integrados por personas que son de las colonias, los barrios, o de la comunidad rural.

 

Dijo que en todas las entidades se tiene un capítulo Estatal del Consejo Nacional de la Cruzada, donde participan organizaciones de la sociedad civil que se han sumado a este esfuerzo, así como expertos; “es decir, realmente se ha creado una dinámica de movimiento, que es lo que propuso el presidente Peña”.

 

“El presidente simplemente lo que nos dice es que tenemos que seguir trabajando para cubrir estos objetivos que él se ha planteado de disminuir la pobreza y la desigualdad, y de garantizar el derecho a la alimentación”, añadió.

 

Los cinco objetivos de la Cruzada Nacional Contra el Hambre son: cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuadas de los mexicanos con extrema pobreza y con carencia alimentaria severa, así como eliminar la desnutrición infantil y mejorar los indicadores de crecimiento de niños y niñas en la primera infancia.

 

También, aumentar la producción y el ingreso de los campesinos y pequeños productores agrícolas, minimizar las pérdidas post-cosecha durante el almacenamiento y transporte, así como en los comercios, y promover la participación comunitaria.