Google presentó el jueves un lente de contacto que monitorea los niveles de glucosa en las lágrimas, un potencial alivio para millones de diabéticos que tienen que pinchar sus dedos para extraer su propia sangre hasta 10 veces al día.

 

El prototipo, que según la empresa se tardará al menos cinco años en comercializarse, es uno de varios dispositivos médicos que están diseñando las compañías para facilitar a los diabéticos la revisión de la glucosa de forma más fácil y menos invasiva que los tradicionales pinchazos a los dedos.

 

Los lentes utilizan un minúsculo sensor de glucosa y un transmisor inalámbrico que ayudarían a algunos de los 382 millones de diabéticos del mundo que necesitan insulina a mantener bajo control sus niveles de glucosa en la sangre y ajustar su dosis.

 

Los lentes de contacto fueron desarrollados en los últimos 18 meses en el laboratorio secreto Google X, que ha sacado un vehículo que se conduce solo, unos lentes con los que se puede navegar en internet y el Proyecto Loon, una red de globos diseñada para proveer internet a sitios remotos.

 

Pero la investigación sobre los lentes de contacto comenzó varios años antes en la Universidad de Washington, donde científicos trabajaron con financiamiento de la Fundación Nacional de Ciencia. Hasta el jueves, cuando Google compartió el proyecto a The Associated Press, su trabajo era secreto.

 

“Uno puede llevarlo a cierto nivel en un marco académico, pero en Google nos dieron la posibilidad de invertir en este proyecto”, dijo uno de los principales investigadores Brian Otis. “Lo hermoso de esto es que estamos aprovechando toda la innovación en la industria de los semiconductores que estaba encaminada a hacer teléfonos más pequeños y poderosos”.

 

Dwight Holing, jefe de la Asociación Estadounidense de la Diabetes, se dijo complacido de que científicos creativos estén buscando soluciones para personas con diabetes, pero advirtió que el dispositivo debe ofrecer información precisa y a tiempo.