GINEBRA. Al menos 3 millones de niños se vieron obligados a abandonar la escuela en Siria debido a la violencia y a los enfrentamientos armados que han convulsionado el país árabe durante los últimos tres años, alertó hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

 

En su informe, titulado “Educación Interrumpida“, el Unicef afirmó que este abandono escolar masivo “se trata de la caída más pronunciada y rápida de los niveles de escolarización en la historia de la región”.

 

A casi mil días del conflicto en Siria, el Unicef lamentó que los progresos educativos logrados durante décadas en el país se han visto truncados en este lapso, en el que la lucha armada ha destruido escuelas.

 

Además miles de niños no asisten a la clases por la inseguridad o por miedo, subrayó el texto.

 

En Siria, una de cada cinco escuelas permanecen inutilizadas y otras más fueron destruidas en su totalidad o son usadas como refugio para los desplazados internos del país.

 

Además, “muchos profesores han sido asesinados”, denunció la institución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su informe divulgado este viernes en esta capital.

 

Las zonas más afectadas por esa situación son aquellas en las que se registran enfrentamientos armados como Al Raqa, Idleb, Deir Ezzor, Hama, Deraa y los alrededores rurales de la capital del país, Damasco.

 

En algunas de esas zonas, los niveles de asistencia a clase cayeron un 6.0 por ciento, mientras que antes del conflicto armado el 97 por ciento de los niños acudía a la escuela primaria.

 

Según el Unicef, esa cifra resulta alarmante ya que Siria era el país líder de la región en alcance y calidad de la educación.

 

“Esta situación tendrá dramáticas consecuencias en el futuro del país”, alertó.