Despedirse para siempre de un ser querido es uno de los momentos más difíciles en la vida, pero quienes han sufrido la pérdida de una mascota (o están en proceso), entienden la importancia de conservar el último recuerdo de un momento feliz a su lado, el último paseo con ese compañero inseparable de cuatro patas para darle el más emotivo adiós.

 

Sellar por la eternidad la amistad que para algunos inició desde la adolescencia con un último cálido abrazo peludo y despedirse con la mejor de las alegrías, y que ese recuerdo perdure por la eternidad es el trabajo de la fotógrafa estadunidense Sarah Ernhart, quien se dio a la tarea de retratar a mascotas en estado terminal.

 

La idea del emotivo proyecto “Joy Session” (Sesión de Alegría) nació en 2009, luego que Ernhart fotografió a una mujer desahuciada junto a su perro “enfermero” de nombre “Joy”, un labrador negro que fue su amigo incondicional y quien la cuidó en los momentos peligrosos de su enfermedad, y como su nombre significa, la hizo feliz, “un regalo de Dios” ella lo consideró.

 

“Estas sesiones son en realidad para las personas que quieran celebrar la alegría que sus mascotas han traído a sus vidas. Así que, como un homenaje de amor a una mujer increíble, su perro, la alegría, y por todo lo que ‘la alegría’ significa para usted , estoy tan, tan feliz de ofrecer este servicio”, dicta el sitio web de la fotógrafa.

 

Sin embargo, el primer trabajo de Ernhart para captar los últimos momentos de diferentes personas junto a sus mascotas a quienes les queda poco tiempo de vida lo realizó hasta el 2010, con un perro de montaña Bernés de nombre Griffin.

 

Las conmovedoras imágenes son un recordatorio del amor incondicional de una mascota hacia su amo y viceversa, una conexión profunda que vive en el corazón.

 

La fotógrafa trabaja en un estudio ubicado en Minnesota, Estados Unidos y retrata junto a sus dueños tanto a perros como gatos diagnosticados con cáncer o en etapa terminal de alguna enfermedad.