El secretario general del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandro Sánchez Camacho, reconoció “clarosucuros” al inicio del XIV Congreso Nacional, donde los congresistas decidirán la permanencia del Sol Azteca en el Pacto por México, uno de los puntos de mayor trascendencia.

 

El perredista lanzó un llamado al presidente de la República, Enrique Peña Nieto y a las direcciones nacionales del PRI y PAN, a que si insisten en imponer la reforma energética, “será prácticamente la muerte política del Pacto por México”.

 

“En el tema candente que es el Pacto por México que César Camacho (líder nacional del PRI) no se frote las manos que el Pacto va a durar hasta 2014, porque quien tiene que decidir eso en el PRD es este Congreso”, advirtió Sánchez Camacho a su llegada al Centro Vacacional IMSS de Oaxtepec, Morelos, donde hoy comienzan los trabajos del Congreso Nacional.

 

Sería un mandato vinculatorio, si la decisión de los congresistas es salirse del Pacto por México, la dirigencia nacional deberá acatar ese mandato.

 

“Llegamos a un Congreso que tiene dos posibilidades; una que sea un choque de trenes y otra que haya debate y que haya la posibilidad de un Congreso con gobernabilidad”, declaró el secretario general.

 

En el cónclave, los próximos cuatro días, los temas que van a generar mayor debate son las modificación de estatutos y línea política.

 

En los estatutos sobresale el método electivo de la dirección nacional y estatal del PRD, así como el tema de la derogación del artículo 107 de los estatutos internos que permitirán la reelección de presidentes en la dirigencia nacional.

 

“Hay orientación de un gran acuerdo en el que se derogue ese artículo y por lo tanto aquellos que ya fueron presidentes puedan ser reelectos”, dijo en entrevista.

 

En cuanto al método electivo de la dirigencia nacional, se tienen dos opciones que sea un método indirecto, a través de un Consejo Nacional o que sea un método directo, con una votación universal, secreto y directo de la militancia.

 

También podrían acabarse las alianzas con otros partidos que no sean de izquierda (PRI y PAN).