WASHINGTON. El líder de la mayoría demócrata en el Senado reportó avances el lunes rumbo a un acuerdo que evite una mora de pagos y ponga fin al cierre gubernamental, al tiempo que el presidente Barack Obama convocó a los líderes del Congreso con el fin de presionarlos para que se acabe el impasse.

 

“Nos estamos acercando”, dijo Harry Reid a periodistas tras reunirse en privado con el líder republicano, el senador Mitch McConnell.

 

Aunque Reid, demócrata por Nevada, dijo que aún no hay un acuerdo, sí indicó esperar tener una propuesta para esbozar cuando los dos hombres y los líderes de la Cámara de Representantes se reúnan con Obama en la Casa Blanca a media tarde.

 

Al salir de la oficina de Reid, la senadora Amy Klobuchar, demócrata por Minnesota, declaró: “nos dijo que las negociaciones fueron productivas y positivas”.

 

No se proporcionaron detalles sobre las conversaciones.

 

AVANZA NUEVA PROPUESTA

 

Una nueva propuesta para poner fin al cierre del gobierno y desactivar la amenaza de una moratoria de pagos parecía avanzar en el Senado a menos de 72 horas del plazo límite para que el Congreso autorice un nuevo techo de la deuda.

 

La iniciativa de la republicana Susan Collins y el demócrata Joe Manchin parecía estar generando tracción a decir de éste, después de que el sábado el Senado pareció agotar las opciones legislativas tras el rechazo republicano a una propuesta demócrata.

 

“Creo que estamos entre un 70 y un 80 por ciento (cerca de un acuerdo) y estamos poniendo entre 20 y 25 por ciento extra (para lograrlo)”, dijo Manchin esta mañana a la cadena de noticias CNN.

 

Manchin dijo que todavía se afinaban los detalles de la propuesta, la cual además de levantar el cierre y aumentar el techo de la deuda, permitirá establecer un proceso para la necesaria negociación sobre el presupuesto y el déficit sin la presión de fechas límites.

 

Collins dijo por su parte que las pláticas con otros senadores han sido “constructivas” y que tanto ella como Manchin planean continuar sus consultas a lo largo del día.

 

“Estamos logrando progresos”, dijo la legisladora por Maine, considerada una de las más moderadas republicanas en el Senado y cuyo plan pareció ser descartado inicialmente por el líder demócrata Harry Reid, quien el sábado dijo que este no iba a ninguna parte.

 

Sus gestiones se producían en medio de un creciente nerviosismo ante la posibilidad de que el Congreso no logre un acuerdo antes de la medianoche del jueves.

 

Este nerviosismo fue manifestado de manera reiterada por líderes mundiales y bloques económicos durante la pasada reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

 

Aunque el cierre de gobierno entró a su tercera semana y sus efectos parecían estar generando mayor frustración social, la atención estaba centrada en el techo de la deuda, cuyo impacto sería sentido casi de inmediato en el gobierno estadunidense.

 

De no aprobarse un nuevo techo de endeudamiento, Estados Unidos incurriría por primera vez en una moratoria de pagos que dejaría al gobierno sin dinero aún para cumplir sus obligaciones internas.

 

El nerviosismo sobre este prospecto se manifestó este lunes en la apertura de los mercados bursátiles en Nueva York, donde el Dow Jones registró una baja de 70 puntos en la primera hora de operaciones.