ROMA. El oficial nazi y autor de crímenes de guerra en Italia durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) Erich Priebke murió hoy a los 100 años en su domicilio de Roma en el que se encontraba bajo arresto domiciliario, desde que fuera extraditado desde Argentina en 1995.

 

Priebke, berlinés de nacimiento, fue capitán de las SS y destinado a Italia en el año 1943 donde participó en la “Matanza de las Ardeatinas”.

 

La matanza de la Fosas Ardeatinas ocurrió el 24 de marzo de 1944 cuando 335 italianos -en su mayoría presos políticos recluidos en la cárcel romana de Regina Coeli y 75 judíos escogidos al azar- fueron fusilados por los nazis en represalia por la muerte de 33 soldados alemanes en un atentado cometido el día anterior por los partisanos en la Via Rasella, donde se encontraba la sede romana de la Gestapo.

 

Los fusilamientos se ejecutaron en las Fosas Ardeatinas, a 14 kilómetros al sur de Roma, y la operación estuvo dirigida por el teniente coronel Herbert Kappler, jefe de la Gestapo en Roma durante la ocupación, y en la misma participaron el capitán de las SS Erich Priebke y el mayor Karl Hass.

 

Finalizada la II Guerra Mundial (1945) Priebke fue internado en un campo británico de prisioneros, del que se escapó en 1946, y huyó a Argentina, como otros muchos centenares de nazis.

 

Tras permanecer cinco años en Buenos Aires con su esposa, en 1951 se trasladó a la ciudad de Bariloche donde permaneció hasta ser descubierto por la prensa en 1994 lo que supuso su extradición a Italia.

 

En Italia fue condenado a cadena perpetua en 1998, fecha desde la que permanecía bajo arresto domiciliario dada su avanzada edad. EFE