El director de Pemex, Emilio Lozoya, reveló que la empresa estatal creará una nueva empresa a fines de 2013 para explorar y producir el gas shale y el petróleo en aguas profundas de Estados Unidos que reviertan años de producción fallida.

 

“Pemex empezará una nueva compañía que trabajará en los campos de gas shale en Estados Unidos, y de petróleo en aguas profundas en la parte de Estados Unidos”, dijo Lozoya en una entrevista con The Wall Street Journal. “La geología es similar y podemos beneficiarnos de numerosas áreas de colaboración con las compañías petroleras internacionales”.

 

The Wall Street Journal explicó que la propuesta empujaría a Pemex hacia la utilización de técnicas de perforación complejas, donde no tiene experiencia. El diario, el de mayor tiraje en Estados Unidos y la Biblia del sector privado de esa nación, añadió que con esta acción llevaría a una empresa que pese a ser la quinta productora de petróleo en el mundo, ha visto sólo hacia adentro de México y nunca ha enfrentado competencia más allá de sus fronteras.

 

El planteamiento de Lozoya, que busca reconvertir a Pemex en una empresa que abiertamente compita en los mercados internacionales, puede llevarlo a un debate controvertido en México. Lozoya no explicó la aparente contradicción entre la Reforma Energética que busca capital extranjero para explorar y producir gas shale y petróleo en aguas profundas porque Pemex no tiene esa capacidad, y al mismo tiempo quiere lanzarse a la competencia, en esos mismos rubros, a Estados Unidos.

 

Sin embargo, el propio periódico encontró en voz de un experto una posible justificación. De acuerdo con George Grayson, un respetado consultor petrolero en Texas, tiene sentido que Pemex empieza “una co-inversión creativa” con un socio internacional, especialmente para la exploración en aguas profundas y producción, donde no tiene experiencia.

 

En la actualidad, Pemex sólo tiene una co-inversión de esa naturaleza, en una refinería en Texas, donde su socio es Shell Oil Co. Mantiene también paquetes accionarios en la empresa española Repsol, pero no como co-inversiones en exploración y producción de gas y petróleo.

 

El Journal, que describe a Lozoya como una persona “con cara de niño”, retoma también sus antecedentes profesionales, orientados a las finanzas y a la administración, al subrayar que en el campo de la energía no tiene experiencia.

 

Lozoya afirmó también que la Reforma Energética no es solamente extracción de petróleo barato para venderlo caro. “Ofrece a nuestro país una oportunidad única para producir energía abundante y competitiva”, añadió.

 

El director de Pemex le dijo al diario estadounidense que además de la nueva empresa, están explorando “numerosos proyectos”. Uno de ellos, que de acuerdo a lo que declaró es prácticamente una realidad, se refiere a una división de fertilizantes que está prevista empiece a operar a finales de año y que explote gas natural barato.

 

“Pemex se encuentra atrás en tantas áreas de administración eficiente, que las áreas de oportunidad para crear valor a partir de la eficiencia son enormes”, dijo. Al resolver las ineficiencias que permean Pemex, agregó, se abren esas oportunidades para que al instrumentar prácticas eficientes resulten en miles de millones de dólares en ahorros y posibilidades de negocio para Pemex, empresas privadas mexicanas y los consumidores.