Pese a que las estadísticas evidencian un descenso en la tasa de homicidios y otros delitos de alto impacto en Ciudad Juárez, los grupos de la delincuencia organizada no se han ido de la metrópoli fronteriza. La recuperación económica y el regreso de los miles que se fueron, tomará aun varios años más.

 

Así lo reconoció en entrevista el fiscal de la Zona Norte de Chihuahua, Jorge González, quien dijo que las dos principales fuerzas delictivas que aquejan a la localidad, los cárteles de Sinaloa y Juárez, se han desplazado hacia las zonas periféricas de la ciudad donde intentan mantener sus operaciones.

 

Eso sí, el funcionario negó que esta situación haya sido producto de un pacto entre los criminales o con las autoridades y atribuyó el mérito a la estrategia del operativo coordinado que estuvo en marcha por más de dos años en Juárez, y que ahora recae en su mayoría en las policías locales. Advirtió que la lucha continua.

 

“Yo me atrevo a desmentir que haya tal pacto porque sencillamente los cárteles no se han ido de Ciudad Juárez, están operando a los alrededores. Juárez es una ciudad que genera espacios para narcotráfico, contrabando, paso de indocumentados, es decir, la frontera genera estas actividades ilícitas. Lo que tenemos ahora es una vigilancia policiaca permanente que disminuyó su capacidad de fuego”, indicó.

 

“Si bajamos la guardia ellos regresarán, no podemos hacerlo, es una lucha permanente, nosotros tenemos nuestra estrategia y ellos (los delincuentes) la suya”, contó González a 24 HORAS.

 

Una prueba de que la delincuencia organizada continúa operando, es la detención reciente de una célula de “La Línea” (brazo armado del cártel de Juárez) que se dedicaba a cobrar derecho de piso ganando hasta 950 mil pesos a la semana. Extorsionaron al menos a 300 comerciantes.

 

En el peor momento de la crisis delictiva, cuando Ciudad Juárez alcanzó la tasa de homicidios dolosos más alta del país, con casi 10 asesinatos diarios, se desplegó un operativo coordinado que incluyó el movimiento de miles de elementos de la Policía Federal y Marina.

 

Actualmente, el promedio de homicidios en la localidad se ubica en dos homicidios diarios, cifra que sin embargo sigue siendo elevada para un solo municipio. Esta realidad mantiene a todo el estado de Chihuahua entre las primeras tres entidades con más crímenes del país.

 

La diferencia ahora es que el trabajo de contención recae fundamentalmente en la policía local, pues en los últimos dos años se retiraron la mayor parte de las fuerzas federales. “En Juárez ya no tenemos fuerzas armadas. El trabajo es fundamentalmente de las fuerzas locales”.

 

Lenta recuperación

 

La ola de violencia que se registró en Ciudad Juárez en los últimos años, provocada no sólo por los homicidios sino también por los secuestros y extorsiones, ocasionó el éxodo de miles de personas que vivían o trabajaban en la ciudad fronteriza. Esta situación apenas comienza a revertirse.

 

El fiscal explicó que de acuerdo con estimaciones de dependencias federales y la iniciativa privada, se calcula que fueron cerrados aproximadamente 16 mil negocios en la ciudad, la mayoría por el llamado “cobro de derecho de piso”, que consiste en un pago periódico que exigen los criminales a cambio de permitirle al local continuar con su operación.

 

Además, datos del INEGI señalan que cerca de 140 mil personas abandonaron Ciudad Juárez para vivir en otros sitios, sobre todo en El Paso, Texas.

 

Otro dato relevante es que en el 2010 las autoridades contabilizaron hasta mil 800 puntos de venta de drogas en la ciudad. “Teníamos más narcotienditas que escuelas, la verdad”, dijo el funcionario.

 

Ahora, con los índices delictivos a la baja, la situación comienza apenas a revertirse. Se estima que 4 mil comercios se han reestablecido, la cuarta parte de los que se fueron. Se han controlado los puntos de venta de estupefacientes que se detectaron, aunque la venta de drogas sigue a través de “puntos móviles”.

 

También se lograron sacar de las cárceles locales a dos mil reos del orden federal. Se recuperaron 12 mil autos robados, se desarticularon en los últimos dos años 120 bandas de secuestradores, y suman 300 los extorsionadores detenidos.

 

“Pero no podemos cantar victoria. Este es un trabajo que va a tomar varios años aún para que podamos decir al menos que la situación ha vuelto a la normalidad”, apuntó.

 

Alerta en otros municipios

 

Jorge González señaló que con la baja en la incidencia delictiva en Ciudad Juárez se ha presentado lo que se define coloquialmente como “efecto cucaracha”, es decir, algunos criminales se han trasladado a otras localidades a operar.

 

“Sí tuvimos este efecto cucaracha en la misma capital del estado, en Chihuahua, y hay algunos brotes de violencia en la zona serrana. Hemos tenido brotes en (los municipios de) Guadalupe y Calvo, Madera, en Creel, que no son del tamaño de lo que era Juárez pero que sí necesitan atención”, dijo.

 

El 12 de junio, el candidato del PRI al municipio de Guadalupe y Calvo, Jaime Orozco madrigal, fue secuestrado y asesinado.

 

En ese contexto, González explicó que el gobierno del estado trabaja en una estrategia para que, sin descuidar la seguridad fronteriza, se prevenga una crisis en otro punto de la entidad.

 

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Cicatrices de la violencia en Juárez

 

*16 mil negocios cerrados

* 140 mil desplazados

*10 homicidios al día

*140 mdd de pérdidas, solo en inversiones