MADRID. Los investigadores del caso Tapie, sobre la puesta en marcha de un arbitraje por parte de la ex ministra de Economía francesa Christine Lagarde que provocó el pago de 400 millones de euros por parte del Estado francés, han asegurado que disponen de suficientes pruebas para determinar que una “estafa de banda organizada”, liderada por el Gobierno de Nicolas Sarkozy, permitió al empresario Bernard Tapie hacerse con ese dinero. ‘Le Monde’  ha publicado este lunes algunos documentos de la investigación judicial sobre el caso Tapie en el que los investigadores aseguran que el Gobierno francés en 2007, cuando estaba al frente de la Presidencia Nicolas Sarkozy, ya había dado la orden de que el arbitraje fallaría a favor del empresario.

 

Los hechos sucedieron en 2007, cuando Lagarde decidió recurrir a un tribunal arbitral –un órgano jurisdiccional privado– para resolver el litigio entre Bernard Tapie y Crédit Lyonnais que se remitía a principios de los años noventa. Tapie consideraba que sus intereses habían sido lesionados por Crédit Lyonnais, a quien había dado instrucciones para la venta de Adidas.

 

El tribunal arbitral condenó finalmente en julio de 2008 al Consorcio de Realización (CDR, el organismo público encargado de gestionar los pasivos de Crédit Lyonnais), a pagar 285 millones de euros (400 millones si se le suman los intereses) a Tapie. En julio de 2012, el expresidente de Crédit Jean Peyrelevade aseguró ante el tribunal: “Tengo la convicción de que el éxito de Tapie es el resultado de una auténtica conspiración”. Según el diario, el proceso de elección del arbitraje fue falseado y supuso que una “estafa de banda organizada” permitiese que el empresario pudiese llevarse esos 400 millones de euros de la Hacienda francesa.

 

El Estado, que forma parte del proceso judicial como parte civil, podría reclamar el dinero alegando que sufrió un fraude por parte de Tapie y del arbitraje. Según la investigación policial, la decisión de conseguir que Tapie saliera reforzado habría sido tomada por el presidente Sarkozy y su jefe de Gabinete, Claude Guéant. Lagarde y el director del CDR, Jean François Rocchi, habrían llevado a cabo la tarea mientras que varios colaboradores de Tapie se encargarían de controlar el arbitraje. Entre los documentos que están en poder de ‘Le Monde’ figura esta carta de Lagarde a Sarkozy:

 

“Querido Nicolas, muy breve y respetuosamente,

 

1) Estoy a tu lado para servirte y servir a tus proyectos para Francia

 

2) He dado lo mejor de mí, pero he podido fallar alguna vez. Te pido perdón.

 

3) No tengo ambiciones políticas ni deseos de convertirme en una ambiciosa servil como muchos de esos que te rodean y cuya lealtad resulta, en algunos casos, poco duradera.

 

4) Utilízame mientras te convenga y convenga a tu proyecto y tu casting.

 

5) Si me utilizas, te necesito como guía y apoyo: sin tu guía podría ser ineficaz, sin tu apoyo podría ser poco creíble. Con mi inmensa admiración, Christine L.”.