MADRID. El número de muertos en Arabia Saudita por el nuevo Síndrome Respiratorio por Coronavirus en Oriente Medio (MERS-CoV), ascendió hoy a 32, con la muerte de otros cuatro pacientes afectados por el mal.

 

El Ministerio de Salud de Arabia Saudita informó este lunes que otras cuatro personas murieron a consecuencia del nuevo coronavirus, elevando 32 el número de víctimas fatales desde la aparición del brote en septiembre del año pasado.

 

En un comunicado, el ministerio explicó que las víctimas fueron personas que estaban hospitalizadas desde hace días a consecuencia de la enfermedad, similar al Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), que dejó más de 700 muertos en 2003.

 

La dependencia reportó también en su declaración otros tres nuevos casos del nuevo coronavirus, entre ellos un infante de sólo dos años de edad, con lo que se elevó 49 el total de casos, incluidas las 32 víctimas fatales, según un reporte de la cadena árabe Al Arabiya.

 

Las nuevas infecciones por el virus, que provoca tos, fiebre, neumonía y en ocasiones problemas renales, se registraron en la Provincia Oriental, en la capital saudita Riad, y en la portuaria ciudad de Jeddah, en el Mar Rojo.

 

El origen del nuevo coronavirus, designado oficialmente como MERS en mayo pasado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aún es incierto y hasta el momento, parece que se transmite sólo entre personas cuando hay un contacto cercano y prolongado.

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 61 casos han sido confirmados en nueve países del mundo con el nuevo virus, 34 de los cuales han muerto, 32 de ellos, sólo en Arabia Saudita.

 

Además de Arabia Saudita, el MERS se ha detectado en pacientes de Jordania, Alemania, Qatar, Emiratos Árabes, Túnez, Francia, Reino Unido e Italia, aunque en estos tres últimos países los infectados habían realizado recientemente un viaje a países de Medio Oriente.

 

El nuevo coronavirus es de la misma familia del virus del SARS, que dejó más de 700 muertos en 2003 en varios países de Asia, la mayoría en China y Hong Kong, sus síntomas son similares a los de la neumonía y en ocasiones provoca insuficiencia renal.