BRASILIA. Las protestas de cientos de manifestantes continúan previo al inicio de la Copa Confederaciones Brasil 2013, luego de que mostraron su inconformidad por el gasto que hizo el gobierno para efectuar dicho torneo.

 

Los protestantes reprocharon a las autoridades brasileñas por la millonaria inversión realizada, cuando el país bien pudo utilizar ese dinero para educación y salud.

 

Frente al Estadio Nacional de Brasilia, que albergará el partido inaugural del torneo entre las selecciones de Brasil y Japón, los manifestantes se plantaron para bloquear las calles cercanas y mostrar sus reclamos por dicho acto.

 

La policía brasileña de inmediato trató de evitar que la protesta se extienda, en busca de retirar a los manifestantes lo más pronto posible para que no incomode el inicio del certamen premundialista.

 

Incluso, la seguridad detuvo el viernes pasado a cuatro personas acusadas por daños al patrimonio público. Las quejas aparecieron desde el jueves pasado y, mientras más se acerque el comienzo de la Copa Confederaciones, se teme que se extiendan las manifestaciones.