Un tornado de mueve a 30 minutps de distancia de la ciudad de Memphis, hay ráfagas de vientos que soplan a 60 kilómetros por hora, una tormenta eléctrica que azulea el horizonte y cerca de 100 aviones vuelan sobre los cielos de Tennessee sin poder aterrizar.

 

Es la noche del 30 de enero de 2013, pasan de las 21:00 horas y, por si fuera poco, un rayo ha tocado tierra en un radio de tres kilómetros de distancia del Hub de FedEx, en el Aeropuerto Internacional de Memphis.

 

Un grupo de diez personas (periodistas de Latinoamérica y publirrelacionistas de FedEx) ha ingresado a una plataforma de observación. Estoy entre ellos y percibo, como todos, que el viento zarandea la plataforma y a nosotros con ella. Es una situación inusual, hay 20 tornados en todo Tennessee y muchos más azotando los estados del Medio Este de EU.

 

Visto desde nuestra perspectiva es novedoso y emocionante, pero para FedEx esto representará unos cuantos miles de dólares en pérdidas; al no poder aterrizar los aviones de la compañía o ser redirigidos a aeropuertos circunvecinos, FedEx tendrá que hacer frente a gastos extra de combustible y cumplir con la promesa que hace a sus clientes: reembolsar los cargos de transporte a personas cuyos envíos sean entregados 60 segundos después del tiempo límite ofrecido en garantía.

 

Paul Tronsor, director de Proyecto del Centro Global de Operaciones de FedEx Express, lo sabe mejor que nadie. Y se refleja en su rostro. Unas horas después de haber enfrentado una contingencia ambiental totalmente fuera de programa (los tornados en la región sureste de EU son comunes en primavera, pero no en invierno), luce demacrado y frenético a un mismo tiempo.

 

“La diferencia entre FedEx Express y una línea aérea de pasajeros, es que cuando un pasajero sufre una demora en su vuelo y pierde su conexión, tiene un par de opciones: puede pasar la noche en el aeropuerto o en un hotel.

 

Pero en el caso de FedEx, si el avión se demora, por cualquier razón, entonces nosotros hemos fallado miserablemente”, explica Tronsor.