El Monstruo Comegalletas fue acusado de empujar a un niño de dos años, Súper Mario enfrenta cargos por presuntamente manosear a una mujer y Elmo fue arrestado por gritar insultos antisemitas a turistas.

 

El distrito comercial de Times Square está repleto de individuos disfrazados como personajes de la cultura pop que tratan de hacerse de unos billetes posando para fotografías con los visitantes de la Gran Manzana. Pero algunos de estos personajes son muy distintos a los que se ven en Plaza Sésamo o en Disney World.

 

Fuman, usan lenguaje soez y llegan a ser agresivos. Por lo menos tres de ellos han sido arrestados en los últimos siete meses.

 

“Estaba diciendo palabras muy malas”, dijo Parmita Kurada, de Stamford, Connecticut, quien reportó a la policía que tuvo un roce esta semana con un hombre disfrazado como el Monstruo Comegalletas que le exigió dos dólares por posar con su hijo de dos años, Samay.

 

Kurada relató que cuando le dijo al Monstruo Comegalletas que su esposo necesitaba ir por cambio, la criatura azul empujó al pequeño y comenzó a insultarlos.

 

“Fue aterrador para nosotros, y yo me puse a llorar. No quise provocarlo, así que le dije: ‘Te daremos el dinero, pero deja de gritar”’, manifestó.

 

Osvaldo Quiroz López, de 33 años, fue acusado de agresión, de poner en peligro a un menor y de mendicidad agresiva. Su abogado no devolvió de inmediato una llamada que se le hizo para solicitar su comentario.

 

La plaza estaba repleta el martes con personas disfrazadas como Mickey y Minnie Mouse, Hello Kitty, un Transformer, Súper Mario y Elmo.

 

Muchos de ellos son inmigrantes que tratan de ganarse la vida en lo que parecen caracterizaciones apócrifas.

 

Como actores callejeros protegidos por la Primera Enmienda de la Constitución, son libres de deambular por Times Square y de trabajar por propinas de entre dos y cinco dólares por foto, siempre y cuando no obstruyan el tránsito, no vendan mercancía ni exijan pagos, dijo la policía. Ello sería una infracción que conllevaría multa de unos 60 dólares.

 

Laura Vanegas, de 45 años y originaria de Ecuador, se disfraza como la Estatua de la Libertad. Dice que recauda entre 30 y 50 dólares luego de ocho horas.

 

Steve Crass, vestido como un robot con paneles de plástico fluorescentes, dice que gana hasta 280 dólares por seis horas frente a una tienda de juguetes. “Algunos de los personajes son algo agresivos”, reconoció.

 

El portavoz de la policía Paul Browne dijo en un correo electrónico que el departamento ha tenido “problemas ocasionales” con las personas disfrazadas en Times Square, pero que son “mínimos”.

 

El proceso contra Súper Mario, acusado de manoseo, sigue pendiente. El Elmo acusado de insultos antisemitas se declaró culpable en septiembre de desorden público y fue sentenciado a dos días de servicio comunitario.

 

La presidenta del Consejo Municipal, Christine Quinn, dijo que los legisladores han buscado la manera de regular esta actividad, pero que resulta complicado.

 

“Es muy difícil legalmente porque ponerse un disfraz y caminar por Times Square es, creemos, una actividad protegida por la Primera Enmienda”, dijo Quinn, candidata a la alcaldía de Nueva York.