El Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia se mostró hoy convencido de que el fin del “bloqueo” que había supuesto el caso de la francesa Florence Cassez, que estuvo encarcelada en México durante siete años, permitirá que las relaciones entre los dos países sean “las mejores”.

 

El portavoz del Ministerio, Philippe Lalliot, señaló que la vuelta a Francia de Cassez, después de que la Suprema Corte de Justicia mexicana decretara un día antes su liberación inmediata permite “abrir una nueva página de la relación bilateral”.

 

“México es para nosotros un socio importante con el que queremos tener las mejores relaciones”, subrayó en conferencia de prensa Lalliot, antes de recordar que la situación de esta francesa de 38 años, que hasta su puesta en libertad por irregularidades en su proceso estaba condenada por secuestro y otros delitos, “era un factor de bloqueo”.

 

Preguntado sobre si el dictamen de la Suprema Corte de Justicia iba a desbloquear temas pendientes entre los dos países, contestó que no creía “que se pueda hacer un vínculo de causalidad”, pero que “eso participa de la mejora del clima entre Francia y México” y que el fin de la crispación “hará que las relaciones sean mejores” en el terreno económico y cultural.

 

El portavoz recordó que hay más de 2 mil franceses encarcelados fuera de su país, de los cuales 112 están en Latinoamérica.

 

El presidente francés, François Hollande, dijo nada más hacerse pública la resolución judicial de la Suprema Corte de Justicia sobre Cassez que la decisión ponía “fin a un periodo particularmente doloroso” y que ahora se puede “decir que entre Francia y México se dan las mejores relaciones que se pueden tener”.

 

Hollande recibirá esta tarde (al medio día, hora de México) a Florence Cassez y su familia en la sede del gobierno ejecutivo, el Palacio del Eliseo. Además de agradecerle al actual presidente por su cooperación en el caso, Cassez también mostró su apoyo a Nicolas Sarkozy, predecesor de Hollande.