Petróleos Mexicanos (Pemex) coopera científica y técnicamente con Saudi Aramco, además de recibir entrenamiento para la operación de plantas. Lo anterior es parte de un memorándum que firmaron ambas empresas el 7 de noviembre de 2008 y que tiene una vigencia de cinco años.

 

Saudi Aramco ha sido ejemplo en los últimos meses, del modelo empresarial que puede replicar Pemex para no estancarse y despuntar en los mercados internacionales como una empresa atractiva para los inversionistas y alejada de la burocracia a la que está atada por el gobierno mexicano.

 

En fechas recientes, Juan José Suárez Coppel, director general de la paraestatal, señala que Pemex puede seguir ese camino, pues podría invertir las utilidades y salir a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) a ofrecer acciones sin comprometer los recursos naturales de la nación.

 

Este miércoles, 24 HORAS informó que Jordy Herrera Flores, secretario de Energía (Sener), respalda la propuesta del director de Pemex.

 

El encargado del sector energético mexicano aseguró que la paraestatal puede abrirse al sector privado para mejorar la rentabilidad, sin que el Estado pierda el control de la empresa.

 

El modelo más indicado para la petrolera, dijo Herrera, es el de Saudi Aramco, el cual le da al gobierno más capacidad de decisión, a diferencia de Petrobras, el ejemplo más común que se utiliza para hablar del cambio de fondo de la paraestatal.

 

El memorándum de entendimiento firmado hace cinco años por las petroleras establece que los interesados desean participar en futuros acuerdos de colaboración para la investigación del desarrollo científico y tecnológico en petróleo, en refinación, en procesamiento de gas natural, en productos petroquímicos y en transporte de hidrocarburos, entre otros procesos.

 

El documento determina que las compañías explotadoras de crudo también tendrán un pacto para el intercambio de mano de obra.

 

“Los acuerdos específicos de colaboración estarán diseñados para fomentar la investigación y el avance del conocimiento y aprendizaje en el Reino de Arabia Saudita y los Estados Unidos Mexicanos”, expone el acuerdo entre Pemex y Saudi Aramco.

 

“Entre ir a una reforma donde se permita una inversión simplemente de capitales a una empresa estatal, o bien tener mejores controles con autonomía y permitir en áreas no estratégicas participación de privados, me inclino más por ese modelo”, mencionó el responsable de Sener.

 

“Tenemos el pollo, pero nos hace falta hacer el caldo”, manifestó Suárez Coppel a empresarios del sector petrolero el 10 de septiembre de 2012.

 

Con la adopción del modelo de Saudi Aramco se eliminará la burocracia de la empresa y las contrataciones no estarán sujetas a la Ley de Adquisiciones ni a la de Obras Pública del gobierno federal, señaló.

 

Con esa propuesta, Pemex se sujetará al derecho mercantil, con la finalidad de que emita acciones, realice pago de dividendos, así como le dé permiso para realizar alianzas estratégicas en la petrolera.

 

“Podríamos invertir en utilidades, con Saudi Aramco podríamos emitir acciones y salir a Bolsa”, agregó el director de Pemex. Recordó que para la puesta en marcha del proyecto árabe en la industria petrolera mexicana se deben realizar cambios constitucionales al Artículo 28, el cual prohíbe los monopolios en este país.

 

El funcionario también ve como una opción el modelo de negocio emprendido por el gobierno brasileño con Petrobras, ya que servirá de ejemplo para la industria petrolera del mundo.

 

“Con las enmiendas al Artículo constitucional 27, la industria del petróleo en México estarían abiertas para celebrar contratos de concesión con otras empresas privadas y tienen un mercado abierto para el producto final”, dijo.

 

El director de Pemex dijo que de igual forma es viable convertir a la paraestatal en un organismo autónomo como está operando en este momento el Banco de México (Banxico), encargado de la vigilar la política monetaria.

 

En caso de que concretarse esa reconversión, Pemex podrá contar con un gobierno corporativo y con independencia para la toma de decisiones de índole presupuestal y financiera.