La propuesta de Enrique Peña Nieto para crear “una supersecretaría” en el Palacio de Bucareli es una clara señal de un gobierno policiaco, dijo Silvano Aureoles, coordinador del PRD en la Cámara de Diputados.

 

El diputado se sumó así al rechazo de otras voces como Manuel Camacho Solís y Roberto Gil Zuarth, ya que la absorción de la Secretaría de Seguridad Pública a la de Gobernación es un reflejo de un gobierno enteramente policial, con efectos negativos que han sido bien documentados en el pasado contra opositores políticos o movimientos sociales.

 

“Esa era una vieja práctica que no queremos que regrese, pero la propuesta del nuevo PRI que ahora asumió el gobierno, resulta que están planteando un terrible retroceso en esa materia. Entonces no creemos prudente, siento yo que es un retroceso grave que ahora desaparezcan Seguridad Pública y pasar esas tareas a Gobernación, una súper secretaría”, abundó.

 

Pero no sólo en el pasado, Aureoles cree que durante los últimos doce años también se usó la Procuraduría General de la República, la SIEDO y la misma policía. Pero acotó: “una cosa es que haya este estilo, esta tendencia, este uso faccioso de las fuerzas policíacas para atender asuntos políticos y la otra es que le formalicemos en la ley que de plano ya lo tengan así”.