La firma francesa Kenzo ha decidido sumarse a otras marcas de lujo y abandonar el mercado argentino por el “complejo contexto económico” que atraviesa el país, informaron fuentes de la empresa.

 

Kenzo, propiedad del grupo francés Louis Vuitton-Moët Hennesy, comunicó que el lujoso local que tiene en Buenos Aires cerrará sus puertas en una semana debido a la “desaceleración económica del país”.

 

La fuga de las marcas de lujo empezó en 2009, con la salida de Emporio Armani, pero se ha acelerado en los últimos meses, en los que ya han bajado las persianas Yves Saint Laurent, Louis Vuitton, Polo Ralph Lauren y Escada, mientras que la joyería Cartier sólo aguantará hasta finales de octubre.

 

Las restricciones a las importaciones impuestas por el Gobierno de Cristina Fernández y la exigencia de compensar lo que importan por exportaciones de productos locales han puesto en aprietos a un mercado con una producción muy centralizada que no quiere arriesgarse a ver perjudicada su imagen.

 

Diego Schvartzman, presidente de la consultora MdL Luxury Consulting Group, explicó que las restricciones cambiarias, que hacen muy difícil adquirir divisas por los cauces oficiales, han afectado al “humor” de los consumidores de lujo, un factor también clave para explicar las dificultades que atraviesa el sector en Argentina. EFE