La calle se llama Camino del Éxito. Pero la mezcla de banquetas deterioradas, casas que parecen en una eterna obra negra y la economía de muchos de los vecinos, no reflejan algún triunfo extraordinario. Por el contrario, es una zona de clase media baja, de recursos limitados, en donde sólo algunos han logrado establecerse mejor.

 

Es la colonia Campestre Aragón. Allí vive Juan Luis Torres Torres, un muchacho de 22 años, casado y padre de una nena que comienza a caminar. Trabajaba desde hacía dos meses como valet parking, ahora tiene mucho miedo, porque hace seis días fue identificado por Televisa como uno de los falsos periodistas detenidos en Nicaragua con 9.2 millones de dólares.

 

“Usted cree que si anduviéramos en eso estaríamos tan jodidos. Tuviera (mi hijastro) un buen carro y una buena casa si anduviera en eso”, suelta el padrastro de Juan Luis, Ernesto Guzmán, cuando se le pregunta qué piensa.

 

El miércoles pasado, 24 HORAS reveló cómo la Secretaría de Transporte y Vialidad del DF (Setravi) filtró a Televisa los datos contenidos en la licencia de manejo de Juan Luis, los cuales aparecieron en un reportaje difundido el 21 de agosto, con todo y su foto. Entonces comenzó su pesadilla.

 

Torres Torres relata que sacó su licencia de conducir el lunes 2 de julio, cerca de las cuatro de la tarde. Primero acudió al módulo de la tienda Soriana ubicada sobre Misterios en la delegación Gustavo A. Madero, como no tenían sistema, lo enviaron a la tienda Comercial Mexicana que está sobre Eje Central y Eje 1 Norte, llegó y miró que la gente estaba muy enojada, porque la espera para obtener la licencia era larga. Indicó que en su caso hubo un pequeño problema, toda vez que no había folios ni plásticos, pero al final se resolvió.

 

Para el trámite presentó su credencial del IFE, en la que aparece la dirección de su padrastro en Camino del Éxito, por ello en la licencia repitió el domicilio, aunque ya no vivía allí.

 

Es precisamente en la delegación Gustavo A. Madero en donde fueron sacados los pasaportes de la mayoría de los detenidos en Nicaragua, en los cuales utilizaron direcciones falsas.

 

Trozos de historia

 

Torres trabaja como valet parking en un restaurante de Iztapalapa. Sin tener relación alguna con el caso su foto apareció en cadena nacional. Su primera reacción fue esconderse, creyó que lo detendrían. Después, junto con su esposa, fue con un abogado que le indicó que  el caso se podría tratar de suplantación de identidad.

 

Paralelamente sus familiares trataron de contactar a Televisa y TV Azteca para que aclararan la confusión, pero no tuvieron respuesta. Tres días después, el lunes 24 de septiembre, Juan Luis presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

 

“Como pueden darse cuenta somos gente humilde y trabajadora”, dice la madre de Juan Luis, mientras atiende, junto con sus hermanos, el puesto de donas que cada miércoles pone en el tianguis de la calle Parque Central, mientras que su padrastro despacha en un puesto de chácharas.

 

Los días pasan llenos de angustia para la familia Torres. Esperan “a ver qué pasa”.

 

“Lo que más me duele es que hayan manchado mi nombre”, concluye Juan Luis.