Naciones Unidas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, animó a la comunidad internacional a actuar para detener la crisis en Siria y aseguró que poner fin a los abusos de los derechos humanos que tanto el Gobierno como la oposición cometen en el país es “el deber de nuestra generación”.

 

“Es el deber de nuestra generación el acabar con la impunidad de los crímenes internacionales, en Siria y en cualquier parte”, dijo Ban ante los líderes mundiales en su intervención en la apertura de los debates públicos del 67 periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

 

El máximo responsable de la ONU lamentó que la situación en Siria empeore cada día y lanzó su enésima llamada a la acción de los miembros del Consejo de Seguridad ante “una calamidad regional con ramificaciones mundiales, que es grave y creciente amenaza a la paz y la seguridad internacionales”.

 

El secretario general, quien alertó del impacto humanitario de la crisis dentro y fuera de Siria, pidió de nuevo que se detenga la violencia y que se ponga fin al suministro de armas tanto al régimen de Bachar al Asad como a la oposición, para que se ponga en marcha una transición liderada por los sirios tan pronto como sea posible.

 

El diplomático surcoreano dio especial importancia a la crisis siria en su intervención ante el plenario de la ONU mientras empeora el conflicto en el país árabe y su representante especial maneja ya nuevas ideas para tratar de impulsar el inicio de un diálogo político que, por otra parte, no se ve en un futuro cercano.

 

Así lo expresó el lunes el propio Brahimi en una reunión ante un Consejo de Seguridad que permanece dividido ante la crisis siria, después de los tres dobles vetos por parte de Rusia y China a resoluciones presentadas por los países occidentales y árabes.

 

Durante su discurso ante la Asamblea, Ban dedicó un espacio fundamental a Oriente Medio y volvió a defender el derecho de los palestinos a tener un Estado viable propio, pero también el de Israel a vivir en paz y libre de amenazas.

 

El secretario general de la ONU también se refirió a las tensiones entre Israel e Irán, y condenó el lenguaje de deslegitimación y amenazas de una posible acción militar, un ataque que sería “devastador”, por lo que pidió a los líderes que usen sus voces para rebajar las tensiones en vez de aumentar la volatilidad del momento.

 

El diplomático, quien en su discurso mostró su “grave preocupación” ante las situaciones en Afganistán, la República Democrática del Congo, el Sahel y Sudán y Sudán del Sur, también se refirió a las olas de protestas en el mundo árabe por las mofas a Mahoma.

 

“La libertad de expresión y de asamblea son fundamentales, pero ninguna de ellas es una licencia para incitar o cometer violencia”, subrayó, al tiempo que pidió calma tras arremeter contra quienes son “tolerantes con la intolerancia” y quienes están “siempre preparados para incendiar con pequeñas llamas”.

 

Tras la intervención de Ban, empiezan a hablar los líderes mundiales que han llegado a Nueva York para la Asamblea General, entre los que los primeros serán, en este orden, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el mandatario estadounidense, Barack Obama.

 

(Con información de EFE)